¿Cómo será tu vida después de la muerte?

¿Cómo será tu vida después de la muerte?

Escrito por: Anna Risa | Publicado: jueves, 23 de enero de 2014

¿Hay otra forma de vida para vivir después que muero? ¿Cómo podemos en tal caso asegurar que esta será lo mejor para nosotros?

Es de noche y estoy sentada en mi escritorio navegando por varios sitios web. Diversos encabezados atraen mi atención, algunos positivos, pero muchos inmensamente negativos: tiroteos, accidentes horribles, abusos políticos. De repente me llama la atención la cantidad de gente que muere inesperadamente cada día – violentamente, y antes de su hora podemos decir. Sabemos que miles de personas mueren todos los días en el mundo debido a su edad avanzada o por enfermedades, y estas muertes tienen su propio dolor asociado, pero ahora mismo, siendo una joven sana de 27 años, pienso más en la otra clase de muerte. Me pregunto cuánto tiempo me resta.

Si imagino mi vida como un reloj de arena, donde la arena representa toda mi vida, diría que aproximadamente un tercio de la arena ha pasado al fondo y aproximadamente dos tercios permanecen en la parte superior del reloj. Pero, ¿qué pasa si es una suposición errónea? ¿Y si, mientras estoy sentada escribiendo en mi PC portátil, en realidad están pasando los últimos granos de arena por el reloj, y mañana en realidad será mi último día en la tierra? ¿Entonces qué?

¿Hay otra forma de vida para vivir después que muero? ¿Nuestra conducta en esta vida tiene alguna consecuencia para la próxima?

La muerte siempre ha representado la parte más «desconocida» en la vida de una persona. Sabemos que un día vamos a morir, y sabemos que nuestros cuerpos probablemente permanecerán muertos, pero en realidad no hay mucha evidencia científica que pueda decirnos algo más. ¿Hay otra forma de vida para vivir después que muero?, y si es así (¡y esta es la gran pregunta!) ¿Nuestra conducta en esta vida tiene alguna consecuencia para la próxima? El cielo y el infierno: ¿son reales? La gente se atormenta con estas y muchas otras preguntas, pero no encuentran ningún consuelo, porque la ciencia no puede entregar ninguna respuesta. ¿No hay ninguna forma de averiguarlo?

De hecho la Biblia nos dice todo lo que necesitamos saber acerca de la muerte y lo que viene después. El Apóstol Juan describe una imagen brillante y deslumbrante del cielo en los capítulos 21 y 22 de Apocalipsis. «… y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.» Cap. 21, 4. «… la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio; y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa… cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.» Cap. 21, 18-21. Estos y muchos otros versículos describen la gloria del cielo. Sin embargo, necesitamos ser conscientes que hay condiciones para entrar en esta gloria, y ciertamente no todos recibirán permiso de entrar.

«Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.» Cap. 21, 8.

El infierno no es un concepto teórico, una idea medieval inventada para asustar a la gente que quiere ser obediente. Juan vio este lago de fuego con sus propios ojos, y quería advertirle a la gente que simplemente no podían vivir como deseaban sin cosechar las consecuencias de sus acciones.

Está escrito que Dios "es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. "

¿Qué significa esto para mí? ¿Debería vivir a diario horrorizada de morir y tener que pasar la eternidad separada de Dios? ¿Es esta realmente la intención de Dios para mi vida?

Por supuesto que no. Está escrito que Dios «es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.» 2 Pedro 3, 9. Dios quiere que todos sean salvos. Pero porque Él es divino, también es totalmente justo, y no puede dejar que personas malas, inmorales y corruptas entren a este cielo perfectamente puro que Él ha creado.

Entonces, ¿qué tengo que hacer para entrar al cielo después de morir? Todo comienza con un cambio radical de mente, seguido por un cambio radical de conducta. «Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados… » Hechos 3, 19.

Tengo que arrepentirme – en otras palabras mostrar arrepentimiento y pedir perdón por los pecados que he cometido, y tengo que poner en orden mis asuntos tanto con Dios como con las personas. Es necesario tener una pizarra limpia – no puedo construir una nueva vida sobre un fundamento de antiguos pecados que no han sido resueltos.

No puedo construir una nueva vida sobre un fundamento de antiguos pecados que no han sido resueltos.

El arrepentimiento es seguido por la conversión. La conversión implica un cambio completo. Es un gran malentendido creer que la sangre de Jesucristo fue derramada para que yo continúe cometiendo pecado, sin tener que sufrir las consecuencias. Si realmente me convierto, cambia toda mi vida. Paso de ser uno que solía hacer tales cosas, a uno que ahora por la ayuda de Dios no las hace más.

«Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron 2 Corintios 5, 14. Muchas personas leen hasta aquí. «Vean,» dicen, «Jesús murió por nosotros, y todos estamos muertos en Él, y somos salvos por la eternidad independiente de lo que hagamos.» Tal vez no lo dicen explícitamente, sin embargo su conducta manifiesta que esto es lo que quieren decir. Pero, ¿qué dice el verso siguiente?

«Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos verso15. Viviremos el resto de nuestras vidas en el servicio de Dios, siendo obedientes a sus mandamientos como una expresión de gratitud y amor a Jesús, que nos amó tanto y estuvo dispuesto a venir a la tierra y derramar su sangre para que fuésemos salvos.

Ya sea que tenga 24 horas o 24 años para vivir aquí en este mundo, sé que mi eternidad estará llena de paz y felicidad en el cielo.

Si vivo esta vida, entonces no tengo de qué preocuparme sobre lo que me pasará mañana. Ya sea que tenga 24 horas o 24 años para vivir aquí en este mundo, sé que mi eternidad estará llena de paz y felicidad en el cielo.