Descubriendo Brunstad: Mi experiencia en Brunstad, el mejor lugar del mundo

Descubriendo Brunstad: Mi experiencia en Brunstad, el mejor lugar del mundo

Escrito por: Brian Janz | Publicado: jueves, 22 de agosto de 2013

Brunstad en Vestfold es el centro de misión y conferencias más importante para Brunstad la Iglesia Cristiana (BCC) en todo el mundo. Siempre había escuchado que Brunstad era el mejor lugar del mundo, pero me preguntaba si también sería lo mismo para mí. ¿Cómo podría un lugar tan lejano de mi ciudad natal en Winnipeg, Canadá ser un santuario para alguien que odia viajar?

No me gusta viajar. El hecho de viajar significa conocer a nuevas personas, significa dormir en una cama nueva. Viajar significa nuevos olores, comidas desconocidas y personas extrañas. Me gusta la familiaridad. Me gusta la rutina.

Mi primera vez en Brunstad la experimento como una inundación de sensaciones extrañas. Todo nuevo para mí, también el idioma. Pensé que sería una semana llena de pruebas. Pero casi inmediatamente al bajar del bus supe que Brunstad era mi lugar.

Pero casi inmediatamente al bajar del bus supe que Brunstad era mi lugar.

Uno puede tener una idea de cómo se ve Brunstad a través de las transmisiones de las reuniones en las iglesias locales o bien viendo las fotos en la página de la iglesia en Facebook. Puedes hacerte una idea de cómo se ve Brunstad por medio las experiencias que comentan tus amigos, pero ninguna de estas cosas capta realmente la esencia de Brunstad.

Brunstad es la sensación de pequeños pies que saltan hacia adelante y atrás en el escenario antes de una reunión. Brunstad es ver los partidos de voleibol bajo la lluvia porque los buenos momentos no siempre esperan de buen clima. Brunstad es estar cansado y con hambre por causa de muchas trasnoches, pero Brunstad también es estar despierto hasta tarde y no perder ni un minuto de comunión. Y por encima de todo, Brunstad es hermandad.

Un día tuve una repentina revelación durante una reunión de jóvenes. Cuando nos arrodillamos en la reunión de oración me vino un inesperado deseo de reír a carcajadas. «¡Piensa lo increíble que es arrodillarte en una sala rodeada de miles de personas con un corazón que arde por Jesús!» Allí y entonces supe de pronto, como si nunca antes lo hubiera sabido, que es aquí donde la Palabra de Dios es anunciada. Ésta es la iglesia. ¡Ésta es la verdad!

Allí y entonces supe de pronto, como si nunca antes lo hubiera sabido, que es aquí donde la Palabra de Dios es anunciada.

Pude ver esto en las hermanas ancianas que no podían contener la sonrisa cuando se sentaban en silencio bajo los árboles. Lo pude ver en los jóvenes que trabajaban en el restorán de comida rápida Expressen hasta altas horas de la noche, silbando alegremente todo el tiempo. Lo pude ver en los niños, sentados tan quietos como se puede esperar mientras sus madres y padres escuchan con atención las reuniones.

Para mí esto fue Brunstad. De una u otra forma había algo más que sólo actividades y reuniones, shows de magia y paseos en bote, más que comunión a las dos de la mañana con jóvenes que había conocido solo un par de horas antes. Algo más que la cafetería o el Forum de Brunstad, el increíble museo de la iglesia – más que todas estas cosas, porque mientras todos dan ideas de lo que es Brunstad, son solo piezas de un conjunto mayor. Por donde se mire, hasta en los más mínimos detalles, es Brunstad fundamentalmente una prueba viviente que la Palabra de Dios es verdad.

Por donde se mire… es Brunstad fundamentalmente una prueba viviente que la Palabra de Dios es verdad.

Y a pesar que no me gusta viajar, no me fue difícil estar allí. No me gusta estar entre extraños, pero esto fue justamente lo que no sucedió; estuve junto a hermanos y hermanas que tendré por la eternidad. No fueron nuevas personas las que conocí; saludé simplemente a amigos que serán para toda la vida. A pesar de ser nuevo en Brunstad, no viajé a un lugar extraño. Llegué simplemente a casa.