La cárcel en La Isla Robben, a las afueras de la Ciudad del Cabo, donde Nelson Mandela pasó casi 30 años
La cárcel en La Isla Robben, a las afueras de la Ciudad del Cabo, donde Nelson Mandela pasó casi 30 años

¿Has actuado como Mandela?

Escrito por: Trond Eivind Johnsen | Publicado: jueves, 05 de diciembre de 2013

Apartheid

• La palabra viene del afrikáans, y significa «segregación» o «desarrollo por separado»
• Racismo, política de discriminación racial en Sudáfrica  desde 1948 hasta 1994
• La mayoría de los ciudadanos negros perdió muchos derechos, en los servicios de educación, salud y servicios públicos
• Llevó a grandes protestas de la población negra
• Se disolvió oficialmente en 1994, cuando Nelson Mandela llegó al poder
 

¿Cuántas veces, el último año, has actuado como Nelson Mandela?

Nelson Mandela es sin duda, una de las personas más admiradas de nuestro tiempo. ¿A quién no le gustaría saber qué estaba pensando la vez que decidió perdonar a los afrikáner, toda una vida en la cárcel y una vida completa sufriendo discriminación? Quizás también has estado en la disyuntiva de decidir perdonar o no. ¿Decidiste como Mandela?

¿Qué ocurrió en Sudáfrica, en ese periodo?

Hoy en día, aquellos que visitan Sudáfrica pueden experimentar el maravilloso y multifacético crisol que atrae a millones de turistas cada año. En el 2010, fue el país anfitrión del torneo deportivo más visto del mundo: El Mundial de Futbol. Sin embargo, el país lució muy diferente bajo el gobierno del apartheid, que rigió desde 1948, hasta su caída en 1994.

Nelson Mandela nació en una Sudáfrica devastada por la gripe española, y donde la palabra «apartheid» no tenía sentido, sino para aquellos que hablaban afrikáans. Que el racismo estaba presente en 1918, es seguro, pero las cosas iban a empeorar, y durante las décadas del 1940-, 50-, y 60, el país sería objeto de una política generalizada de discriminación racial, donde la mayoría de los ciudadanos negros perdió muchos derechos en educación, salud y servicios públicos. Mandela se hizo rápidamente conocido por ser un activo opositor político del régimen de los blancos. En esta época, esto era motivo suficiente para terminar en la cárcel de por vida. Y esto ocurrió con Mandela.

El apartheid duró 46 años, bajo el gobierno de siete presidentes blancos. El último, Frederik Willem de Klerk, fue el hombre que dio el primer paso hacia la reconciliación entre negros y blancos. En 1990 levantó la prohibición de protestas contra el apartheid, y liberó a Mandela de la cárcel.

Las expectativas eran muy altas, en torno a este legendario activistas Nelson Mandela, sin embargo, su táctica resultó ser una sorpresa para todos. ¿No iba a tomar venganza ahora libre? ¿No era justo hacer valer la ley ojo por ojo, diente por diente? El mismo Mandela escribió en un comunicado sus pensamientos: «Al momento de salir por la puerta hacia el pórtico que me llevaría a la libertad, supe que si no dejaba atrás la amargura y el odio, seguiría estando en prisión.»

¿Qué fue lo que Mandela hizo bien?

Mandela, el constructor de la nación, tenía un sueño mayor que la dulce venganza, y comprendió cuáles eran las herramientas que debía usar para alcanzar su objetivo. «Si hay sueños de una Sudáfrica hermosa, hay caminos que conducen a esta meta. Dos de estos caminos podemos llamarlos ‘bondad’ y ‘perdón’.»

La historia del mundo aun no se termina de escribir, y todavía hay necesidad de personas como Mandela, que estén en el lugar y momento oportuno, para tomar las decisiones correctas. Asimismo, solo unos pocos de nosotros tendrán un rol igual de importante en la historia como Mandela. Por lo tanto, ¿necesitamos aprender algo de él?

Las leyes de la vida son igual de válidas que las leyes de la naturaleza. Quizás, ¿algunas de estas leyes causaron que Mandela lograra tanto? Una ley de la vida en contexto con esto, se encuentra en Mateo 6, 14: «Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial»; y otra en Santiago 2, 13: «… y la misericordia triunfa sobre el juicio. »; y quizás, la más importante en Lucas 14, 11: «… el que se humilla, será enaltecido.» Ese día en la cárcel, cuando Mandela dejó atrás el odio y la amargura, optó por no exaltarse a sí mismo por encima de sus antiguos enemigos. Comprendió que enfrentarse a ellos como ciudadanos comunes, daría mejores resultados.

Johan O. Smith escribió en 1905 a su hermano recién convertido, exhortándolo a usar la bondad como una herramienta para ganar almas. Hace referencia a Proverbios 25, 21-22: «Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.» La lección que Mandela nos enseña en el escenario mundial, se puede comparar con la técnica de la batalla bíblica, cuando elige vencer con el bien el mal. (Romanos 12, 21)

No es mala idea combinar el conocimiento de estas leyes de la vida con uno de los consejos de Mandela: «Debemos ocupar el tiempo de manera creativa, y darnos cuenta que siempre es el tiempo oportuno para hacer lo correcto».