«La década clave: Por qué la etapa veinteañera es tan importante»

«La década clave: Por qué la etapa veinteañera es tan importante»

Escrito por: Irene Laing | Publicado: viernes, 02 de mayo de 2014

El otro día vi la publicidad de un libro que despertó mi atención y me hizo meditar. El título era: La década clave: por qué la etapa veinteañera es tan importante  – y cómo podemos sacar el máximo provecho de ella.

«He visto un sinnúmero de personas veinteañeras pasar demasiados años de vida sin perspectiva, explica la autora y psicóloga,» Meg Jay. « Lo peor son las lágrimas que caen a los treinta y a los cuarenta, porque pagan un precio muy alto por la falta de visión a los veinte años.»

Según Jay, ahora estoy viviendo los diez años claves de mi vida. Ella afirma que las cosas que hacemos o no hacemos como veinteañeros tienen un gran impacto en nuestras vidas e incluso para las próximas generaciones. «Es una afirmación muy acertada» pienso para mí.

Jay describe a los veinteañeros como cautivos en sus «años de libertad» y el estrés que significa para ellos saber que harán durante el resto de sus años de vida. «¿Comprar una casa? ¿Casarse? ¿Estudiar? ¿Aceptar una oferta laboral?» Estas decisiones importantes que todos tenemos que tomar, frecuentemente son motivo de preocupación, mientras que otros lo enfrentan con incertidumbre e incluso con indiferencia. 

El libro me hizo pensar. «¿Cómo estoy aprovechando mi etapa veinteañera?»

Los pensamientos me llevan a un versículo en Gálatas 6,7. «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.» No necesito preocuparme por lo que me depara el futuro. Dios me dio la oportunidad de decidir  el resto de mi vida mediante lo que yo siembro – mediante las pequeñas decisiones que tomo durante mi vida diaria. 

Dios me dio la oportunidad de decidir el resto de mi vida mediante lo que yo siembro

Yo siembro lo bueno haciendo la voluntad de Dios – que ES lo buenoEs más fácil decirlo que hacerlo, y debo actuar contra el pecado que mora en mí. Es una lucha que llevo en mi vida de pensamientos. Si por ejemplo soy tentado a la irritación, la preocupación o a malos pensamientos de las personas que me rodean, a deseos con respecto al sexo opuesto, o vienen tentaciones para enojarme, entonces escucho la voz de Dios que debo decir «NO» a estos pensamientos, de manera que no puedan entrar a mi corazón. Porque está escrito en Proverbios 4,23: «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón:  porque de él mana la vida.»

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¿Qué tiene que ver esto con «decidir mi vida»?

He experimentado que cuando soy fiel en obedecer  a la voz de Dios en las cosas pequeñas, entonces él por su parte es fiel en guiarme y en responderme cuando necesito tomar decisiones importantes. Esta relación con Dios me da paz y convicción, en medio de todo. «Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» Jeremias 29, 11

Esta relación con Dios me da paz y convicción, en medio de todo.

«La década clave» me permitió reflexionar. ¡Yo elegí la manera de aprovechar lo máximo posible mi etapa veinteañera, y me alegro por el futuro! «¡Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas!» Mateo 6, 33.