La  fe – ¿me atrevo a descender?

La fe – ¿me atrevo a descender?

Escrito por: Karen-Birgitte Larsen | Publicado: viernes, 03 de junio de 2011

Fue de hecho en la montaña, en una pista de esquí, donde me di cuenta por qué me es tan difícil creer.

Mis piernas se levantan del piso y la aerosilla comienza a subir por una cuesta empinada. ¿Esta es la cuesta que descenderé a gran velocidad y en pocos minutos?

Miro mis dos esquís que ahora se encuentran a varios metros del suelo. Esto lo vengo evitando desde hace mucho tiempo. Siempre buscaba una excusa para no ir con mis amigas a la montaña a esquiar.

Esta pendiente es demasiado empinada. No lo voy a lograr, no soy tan buena esquiadora...

En la cima de la montaña las miro, ellas ya se preparan para descender por la empinada cuesta. «Vamos, vamos», me dicen, cuando se dan cuenta que estoy un poco dudosa. En realidad lo que quiero es renunciar. «Esta pendiente es demasiado empinada. No lo voy a lograr, no soy tan buena esquiadora.», les digo, y siento que mis piernas empiezan a temblar.

Esta misma impotencia he experimentado constantemente en mi vida: ¿Por qué obtengo tan poco de las palabras en la Biblia? ¿Por qué experimento tan poco desarrollo en mi vida, a pesar de ser cristiana?

Hebreos 4, 2. «Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.»

¿También ha sido esta buena nueva anunciada para mí? No sé si realmente soy capaz de vivir según la Palabra de Dios de la misma manera que otros hacen.

Para mí es algo imposible dejar de controlar las cosas en mi vida, yo que tengo mis propios planes y pensamientos acerca de todo. Por ejemplo, mi futuro, quiero por lo menos tener un poco  de control acerca de la educación, el trabajo, la economía, el matrimonio y la familia. ¿Cómo puedo estar seguro de que Dios existe y que Él me dará todo lo que necesito si hago su voluntad?

«No se trata en realidad sobre lo que tú puedes o no, Karen. Se trata de ser valiente y atreverse a descender, a pesar de que uno no sabe lo que le espera en el trayecto», dicen mis amigas, que están listas para empezar el descenso a gran velocidad.

¿Qué dice la Biblia acerca de la fe? ¡Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos!

¡Típico, otra vez sola! ¿Cuánto tiempo voy estar como espectador, observando la fe de los demás?

¿Qué dice la Biblia acerca de la fe? ¡Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos! Bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Juan 20, 29. Al que cree todo le es posible. Marcos 9, 23.

La fe requiere que tome medidas. Debo elegir creer, y entregarme a una vida sin reservas a la voluntad de Dios, y confiar en que Él cuidará de mí si yo hago esto. De hecho, esto me cuesta el control que quiero tener sobre mi vida, sin embargo, ¿lo he intentado?

Mis amigas están en lo cierto. ¿Cómo puedo decir que no puedo esquiar, si ni siquiera lo he intentado? Enderezo mi gorra, tomo los esquís con fuerza y me impulso. Comienzo el descenso con mi corazón latiendo con fuerza. No sé con qué me voy a encontrar, pero eso ni importa - ¡voy a llegar a la meta! ¡Voy a creer en Dios y hacer su voluntad!

La verdadera diversión comienza. En fe, dejo todo en las manos de Dios para hacer su voluntad. En fe dejo todos las preocupaciones y planes acerca de mi futuro. Desde ahora Él se hará cargo de todo. Esto me da un reposo, alegría y paz celestial.

«Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida». Salmos 23,6

¡Si hubiera sabido lo divertido que es esquiar, me habría deslizado por esta montaña mucho antes!