La paz tiene que estar arraigada en la seguridad

La paz tiene que estar arraigada en la seguridad

Escrito por: David Nooitgedagt | Publicado: miércoles, 06 de agosto de 2014

¿No es muy ingenuo creer que uno puede tener paz sin velar sobre su seguridad? Sin embargo, muchas personas piensan que Israel debiera tomar el riesgo, y estar dispuesto a hacer cualquier sacrificio por la paz en el Medio Oriente.  ¿No es acaso igualmente ingenuo creer que un cristiano que se ha alejado de los valores y directrices que Dios ha dado en su Palabra puede esperar tener paz?

Vemos una y otra vez que se comete un error cuando la vigilancia se reemplaza por una esperanza irrealista de paz. Las consecuencias son amargas, no obstante parece ser una tendencia a lo largo de la historia. No necesitamos mencionar ejemplos, de los conflictos más pequeños hasta las peores guerras que el mundo ha experimentado. Las personas y las naciones prefieren dormirse y soñar con la paz, sin querer afrontar la realidad. Entonces uno vuelve a llorar por las terribles consecuencias. Demasiado tarde para sacar conclusiones que se deberían haber hecho mucho antes.

¿Por qué tanta ingenuidad?

¿Por qué uno no ve la realidad? Porque la mentira tiene demasiado poder. Y la mentira es tiniebla, aunque en realidad se diga a plena luz del día. Los que solamente claman por paz no son necesariamente las personas más pacíficas. Algunos claman por la paz cuando en realidad tienen malas intenciones, mientras que otros lo hacen porque no ven los peligros. Los que tienen como objetivo la verdadera paz y seguridad, y tratan de que los demás despierten a esta realidad, rápidamente son vistos como alborotadores.

Las palabras del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante su discurso ante las Naciones Unidas (Nueva York, 23 de septiembre de 2011) nos dan que pensar:

(Ve más abajo para la traducción)
«I didn't come here to win applause. I came here to speak the truth. The truth is that Israel wants peace. The truth is that I want peace. The truth is that in the Middle East at all times, but especially during these turbulent days, peace must be anchored in security. (...)

Now, some argue that the spread of militant Islam, especially in these turbulent times -- if you want to slow it down, they argue, Israel must hurry to make concessions, to make territorial compromises. And this theory sounds simple. Basically it goes like this: Leave the territory, and peace will be advanced. The moderates will be strengthened, the radicals will be kept at bay. And don't worry about the pesky details of how Israel will actually defend itself; international troops will do the job.

These people say to me constantly: Just make a sweeping offer, and everything will work out. You know, there's only one problem with that theory. We've tried it and it hasn't worked. (...)»

Traducción:

«No vine aquí para recibir aplausos. Vine para decir la verdad. Y la verdad es que Israel quiere la paz. La verdad es que yo deseo la paz. La verdad es que la paz en el Medio Oriente en todo momento, pero especialmente en estos días turbulentos, tiene que estar arraigada en la seguridad (…)

Ahora bien, es claro que hay quienes sostienen que si vamos a detener la propagación del Islam militante, especialmente en estos días turbulentos – entonces Israel debiera apresurarse en renunciar en algunas zonas, para hacer compromisos territoriales. Y esta teoría suena bastante simple. Básicamente, esto significa lo siguiente: Deja el territorio, y la paz se promoverá. Los moderados se fortalecerán, los radicales serán mantenidos a raya. Y no se preocupe por los detalles molestos de cómo Israel realmente se defenderá; tropas internacionales harán el trabajo.
Estas personas me dicen constantemente: Sólo dales una oferta generosa, y todo se solucionará. Ya sabes, sólo hay un problema con esta teoría. Lo hemos probado, y no ha funcionado. (...)»

El paralelo entre Israel y nosotros los cristianos

Ahora para nosotros los cristianos. ¿Hay un paralelo entre Israel y nosotros? El 5 de marzo del 2012, dijo Netanyahu en la conferencia del AIPAC en EE.UU.: «Israel’s fate is to continue to be the forward position of freedom in the Middle East». («El destino de Israel es seguir siendo la posición de avance de la libertad en el Medio Oriente.») 

Del mismo modo, es nuestro destino como cristianos adoptar una posición de avance en este mundo. La paz y la libertad son palabras claves en la Biblia. Pero, ¿cómo puede haber paz y armonía en una familia o en un grupo de cristianos si no prestamos atención a lo que Dios nos ha dado? Así como los israelitas ya en el Antiguo Testamento tenían que estar vigilantes a causa de los pueblos vecinos que no tenían buenas intenciones, debemos estar vigilantes a causa de las tentaciones del pecado, tanto en nuestra propia vida (nuestra propia naturaleza pecaminosa), como en nuestras familias y entorno, siempre y cuando sea de nuestra responsabilidad e influencia. Y si tomamos la responsabilidad, no debemos esperar el aplauso de la gente que piensa que el pecado está bien.

¿Cómo puede haber paz y armonía en una familia o en un grupo de cristianos si no prestamos atención a lo que Dios nos ha dado?

Por nuestros hijos y nuestras iglesias, tenemos el derecho a no ceder ante la presión cada vez mayor del mundo que nos rodea, que insiste en que aceptemos todo tipo de cosas que destruirán nuestra vida privada, nuestro matrimonio y vida familiar. Justamente porque nos aferramos a las directrices seguras y buenas en la Palabra de Dios, experimentamos paz y armonía en nuestras vidas y nuestras familias. ¿Por qué habríamos de renunciar a esta alegría, abandonando los valores eternos que la Palabra de Dios nos ha dado? La evidencia de lo que sucede entonces es evidente. ¿Cuántos niños no son testigos temerosos de padres que discuten o que viven en celos y odio? ¿Cuánto miedo e inseguridad no hay a causa de la infidelidad en el matrimonio? Debido a esto, los niños experimentan una falta de seguridad y por lo tanto, ninguna paz ni libertad verdadera.

¿Y por qué los padres son tan ingenuos y se atreven a creer que va a ir bien con los hijos, sin trabajar conscientemente en darles un entendimiento claro, por ejemplo, al hacer una clara distinción entre la verdad y la mentira, entre lo que es puro e impuro, entre la justicia y la injusticia, etc? Tenemos una buena "tierra" que defender, y por lo tanto tenemos que estar preparados para pelear por estas fronteras.

Una paz justa y duradera

El 18 de enero del 2012 Netanyahu habló en Ámsterdam, donde dejó en claro que para Israel tienen una gran importancia las fronteras seguras. «Nunca voy a comprometerme en cuanto a la seguridad de Israel», y «seguiremos descubriendo la verdad, para que lleguemos a una paz justa y duradera para todos».

El mundo comenzará a experimentar esta paz justa y duradera cuando Jesús regrese y reine desde Jerusalén por mil años. Ahora como cristianos asumimos una posición de avance en su reino. Ahora la justicia y paz pueden reinar en nuestras vidas y en nuestras casas, con bases en una actitud vigilante y sobria hacia el pecado y la injusticia.