¿Cómo puedo combatir la culpa como cristiano?

¿Cómo puedo combatir la culpa como cristiano?

Publicado: sábado, 26 de marzo de 2011

Los sentimientos de culpa provienen de una mala consciencia. Mi consciencia me dice lo que es correcto e incorrecto, y nunca debo atentar contra ella. Si lo he hecho, debo pedir perdón a Dios; creer en su perdón y no pecar más.

También debo cuidar que mi consciencia este en línea con la Palabra de Dios, para que así no sea innecesariamente condenado, sino que en forma constante pueda estar más atento a lo que es la voluntad de Dios en mi vida.

¿Qué es la consciencia?

Tenemos un innato sentido por lo que es correcto e incorrecto, una "voz interna" que considera todos nuestros pensamientos, palabras y obras. Esta "voz interna" es nuestra consciencia, que nos dice lo que es moralmente correcto o incorrecto.

Sin embargo, mi consciencia no es algo constante. Ésta se forma y desarrolla por el entorno, experiencias y el entendimiento. De allí que la consciencia es diferente en cada ser humano. Ésta no puede ser usada como la "última palabra".

Una consciencia limpia - el requisito mínimo para lograr paz interna

Det å ha en ren samvittighet er et minstekrav for å ha fred med Gud. Jeg må aldri, under noen omstendigheter, gå imot min samvittighet, da dette er det samme som å synde med vilje. En ren samvittighet betyr at jeg lever i tråd med det lyset jeg har fått, den forståelsen jeg har.

Hvis jeg bevisst gjør synd må jeg be Gud, og mennesker hvis det er nødvendig, om tilgivelse. Jeg må få forholdene i orden før jeg kan få noe fremgang i mitt åndelige liv.

¿“culpable” a pesar de haber sido perdonado?

Como cristiano, puedo continuar sintiéndome culpable aun después de haber recibido perdón de pecados. El acusador continúa recordándome por cosas que he hecho en el pasado. Entonces, debo resistirle, firme en la fe, porque Jesús ha borrado mi culpa. Tengo que alejarme del pecado para ser libre de los sentimientos de culpa.

Una consciencia débil

Me puedo sentir culpable en mi vida Cristiana por causa de una consciencia hipersensible y débil, que me acusa de muchas clases de cosas que no conciernen para nada con el servicio a Dios. Puedo estar muy ocupado con cosas externas que considero correctas o incorrectas sin encontrar la voluntad de Dios. También me puedo sentir culpable por la opinión de otros acerca de cosas que he dicho o hecho. Satanás, el acusador, usa cada oportunidad para hacerme sentir desesperado, y poder llenarme con pensamientos de acusación contra otros.

Si mi anhelo es servir a Dios, entonces Él me ayuda, y guía mi consciencia en la dirección correcta. La Palabra de Dios tiene directrices claras acerca de su voluntad. Podemos orar para pedir que el Espíritu Santo nos ayude y guie a recibir un mejor entendimiento.

Ignorar los sentimientos de culpa - una consciencia dañada

Si soy frio y duro en una o más aéreas de mi vida, y actuó deliberada y voluntariamente contra mi consciencia una y otra vez, puedo terminar entonces con una consciencia dañada. Al continuar con la desobediencia mi consciencia es "apagada", con el resultado de que sigo haciendo cosas incorrectas en mi vida, sin embargo ya no siento ninguna culpa. Por supuesto que éste es un estado muy peligroso del hombre.

Si de todo corazón me arrepiento y comienzo a servir y hacer la voluntad de Dios, entonces todas estas aéreas me son reveladas. Entonces debo tomar mi lucha contra el pecado y poner mis asuntos en orden. Está escrito que debo cosechar lo que he sembrado, y esta "cosecha" puede ser dolorosa y difícil de soportar, sin embargo, por la obediencia y perseverancia puedo ser sanado.

Mi salvación y una consciencia en desarrollo

Pablo escribe que aunque de nada tenía mala conciencia, no por eso era justificado. (1 Corintios 4:4). Él tenía una consciencia limpia, sin embargo él sabía que había aéreas en su vida que no eran perfectas a la luz de Dios. Pablo sabía que se necesitaba más que una conciencia limpia para ser completamente salvo.

Si voy hacer la voluntad de Dios, entonces el Espíritu Santo tiene que iluminar sobre aquellas aéreas de mi vida donde mi consciencia no es lo suficientemente sensible para reaccionar. El Espíritu me muestra el pecado que habita en mi carne (mi naturaleza humana), y ésta es un área mucho más amplia que solo el pecado visible. Si soy obediente y me dejo guiar por el Espíritu, entonces mi consciencia se desarrollará y eventualmente abarcará un área mayor.