Una fe viva

Una fe viva

Escrito por: Kåre J.Smith | Lugar: Oslo/Follo, Noruega | Publicado: viernes, 15 de febrero de 2013

Muchas personas nunca llegan a ser libres del pasado, sin embargo a través de una fe viva en Dios es posible dejar de atormentarse por las cosas que han pasado.

No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. (Is. 43:18-19)

 

Es glorioso mirar hacia el futuro. Si hemos puesto en orden las cosas con Dios y los hombres cuando era necesario, entonces no seremos atormentados con cosas que han pasado. No vamos a prestar atención a las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva, está escrito.

Muchas personas nunca llegan a ser libres del pasado. Sin embargo, el castigo de nuestra de nuestra paz fue sobre él (Is. 53:5). Cuando uno es atormentado y esta desanimado - constantemente desanimado, desistido, abatido, etc. – la razón para esto es una sola: Uno no tiene una fe viva en el perdón de los pecados. ¿Cómo puedo estar desanimado, si creo que así como el oriente del occidente, está el pecado lejos de mí? ¿Tienes tú una fe viva en esto? Si, así se termina entonces con el desanimo. ¡Alabado sea Dios! ¿Tienes fe viva en que Él ha echado al mar del olvido nuestros pecados para nunca más volver a verlos? Piensa sobre esto, ¡tú que ahora estás leyendo! ¡Ten fe viva en esto! ¿Qué va suceder con el desanimo entonces? ¡Desaparecerá por completo!
Debemos llegar a una fe viva. Esto es el fundamento. La fe en el perdón de pecados es la base de este fundamento. Es la introducción para el asunto principal, que es una victoriosa y gloriosa vida en Jesucristo.

Debemos ser llenos de toda la plenitud de Dios, de sabiduría y de misericordia, de tal manera que la sabiduría de la mansedumbre pueda manifestarse en nuestro cuerpo. ¡Esto es una gloriosa vida! ¡Es acerca de una vida interior de la cual hablamos en la iglesia! No somos legisladores. Nosotros no anunciamos a Moisés y los mandamientos escritos en las tablas de piedra. Por el contrario anunciamos los mandamientos de Jesús, escritos en nuestro corazón y nuestra mente, y anunciamos el poder que recibimos al ser obedientes a estos por la gracia que es en Jesucristo. ¡Esto es una obra de la gracia!

Extracto del libro «Hyrde og profet» («Pastor y Profeta»), 2004
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