¿Cuál es la importancia de bautismo cristiano?

¿Cuál es la importancia de bautismo cristiano?

Escrito por: Steve Lenk | Publicado: miércoles, 18 de marzo de 2015

En la Biblia hay muchas historias de personas que son bautizadas.  Pero, ¿cuál es el propósito del bautismo y cuál es su significado para nuestra vida Cristiana?

¿Qué es el bautismo?

El bautismo es un acto en el cual un cristiano es sumergido en agua para simbolizar el fin de un modo de vida, y el comienzo de uno nuevo. 

La Biblia menciona primero el bautismo en relación con Juan el Bautista. Esto fue bajo el antiguo pacto, cuando el bautismo se realizaba para recibir perdón de pecado. «Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.» Mateo 3,11. Con el establecimiento del nuevo pacto, por causa de la muerte de Jesús en la cruz, ahora el bautismo es más que el perdón de pecados — es un pacto para vivir la vida de un discípulo frente a Dios.

El bautismo es más que el perdón de pecados — es un pacto para vivir la vida de un discípulo frente a Dios.

Pedro compara el bautismo con el diluvio en el tiempo de Noé.  1 Pedro 3, 18-21. La Biblia dice acerca del tiempo de Noé: «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.» Génesis 6,5. Así como las aguas del diluvio pusieron fin a la maldad en el Antiguo Testamento, en el Nuevo Testamento el bautismo representa el fin de vivir una vida egocéntrica haciendo mi propia voluntad y el comienzo de una vida nueva haciendo la voluntad de Dios.

¿Quién debiera ser bautizado?

Una persona que ha hecho un compromiso de dar su vida para seguir a Jesús, ser obediente a la Palabra de Dios y vivir una vida nueva es un candidato para ser bautizado. Tales personas se han arrepentido, y quieren ser libres de su pecado.

Este fue el caso de los judíos, que habían crucificado a Jesús, cuando oyeron a Pedro. «Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?» Hechos 2,37. Fue a estos a los que Pedro exhorto a ser bautizados. Verso 38.

Una persona que ha hecho un compromiso de dar su vida para seguir a Jesús, ser obediente a la Palabra de Dios y vivir una vida nueva es un candidato para ser bautizado.

Al igual que los judíos mencionados anteriormente, hoy hay mucha gente que se lamenta por sus pecados y que se han propuesto vivir una vida agradable a Dios. Aunque es evidente que se necesita de una cierta madurez para tomar tales decisiones, una adecuada actitud en el corazón es el principal criterio para decidir ser bautizado – a cualquier edad. Las propias palabras de Jesús a sus discípulos confirman la necesidad de muchos de ser bautizados: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.» Mateo 28,19. En la Biblia no existen referencias sobre infantes siendo bautizados.

¿Qué significa el bautismo para mi vida?

Aunque el Cristianismo consiste de una vida escondida con Dios, el bautismo es un acto externo en el cual afirmamos nuestro deseo de seguir a Jesús en este camino interior.

Pablo explica cómo debemos vivir esta nueva vida: «¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva».  Romanos 6:3-4.

El bautismo es un acto externo en el cual afirmamos nuestro deseo de seguir a Jesús en este camino interior.

Esta «muerte» que Pablo menciona, es una muerte a mi vieja vida, donde yo escojo parar de vivir de acuerdo a mi naturaleza humana y tendencias pecadoras. Entonces puedo comenzar a caminar en «una vida nueva» siendo obediente a los mandamientos de Dios.

Ser bautizados no nos libera de las tentaciones, pero podemos, como el escritor de Hebreos declara, vencer en la tentación como Jesús lo hizo: «Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.» Hebreos 4:15-16.

Podemos vivir el resto de nuestra vida para hacer la voluntad de Dios, así como Jesús lo hizo: «Por lo cual, entrando en el mundo dice: "Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.  Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.  Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad,  Como en el rollo del libro está escrito de mí.» Hebreos 10:5-7.

Con un tal propósito en el corazón, Dios abrirá su Palabra para con nosotros, para que podamos correr en el camino de sus mandamientos. Esta nueva vida producirá en nosotros que cosechemos las bendiciones de Dios en lugar de las consecuencias del pecado.