¿Estoy construyendo mi vida sobre algo seguro?

¿Estoy construyendo mi vida sobre algo seguro?

Escrito por: David Risa | Publicado: martes, 09 de septiembre de 2014

La vida consiste en las decisiones que tomamos, y se construye en las cosas que hacemos diariamente. Pero, ¿cómo sé si la vida que estoy construyendo es sólida? ¿Cómo sé que mi mundo simplemente no se caerá a pedazos cuando enfrente adversidades y las cosas se pongan difíciles?

«Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca» Mateo 7,24-25

La mayoría de nosotros se da cuenta que una vida cristiana no es una vida pasiva, y que las palabras de Jesús en el Sermón del Monte dan una clara indicación de lo que debemos priorizar.

«Las obras dicen más que las palabras»

Estar activamente involucrado en muchas cosas puede dar la impresión de que realmente estoy construyendo algo con mi vida cristiana. Pero quizás estoy solamente escuchando las palabras de Jesús y... cantando sobre ellas, o bien escuchando las palabras de Jesús y... compartiéndolas con los demás en las redes sociales. ¡Pero no necesitamos continuar así! «Las obras dicen más que las palabras» es una expresión que viene bien. ¡Jesús dice que escuchemos sus palabras y que las hagamos! Cada día hay oportunidades para hacer los mandamientos de Jesús mis propios  mandamientos, obedeciéndolos desde el corazón.

... quizás estoy solamente escuchando las palabras de Jesús y... cantando sobre ellas, o bien... compartiéndolas con los demás en las redes sociales.

Quizás hasta ahora he intentado construir mi vida en el evangelio que escucho en la iglesia, pero tal vez en ningún caso es el verdadero evangelio de Cristo. El cristianismo moderno ha sido tan diluido que las palabras «Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace» ¡han sido sustituidas con todo menos con llevar a cabo los mandamientos de Jesús! Hoy hay personas en todo el mundo que han sido engañadas, incluyendo autoproclamados pastores que ganan dinero predicando un mensaje que atrae a las masas: ¡un camino más fácil al cielo!

Quizás hemos incluso experimentado que la gente intenta tranquilizarnos con frases como: «Todos pecamos diariamente», y «No pongas tanta presión sobre ti mismo; la sangre de Jesús cubre todo» y por supuesto la típica expresión que suena más o menos así: «¡No debo tratar de ayudar a Dios con mi salvación!»

Pero cuando uno enfrenta las tormentas de la vida, por ejemplo los problemas económicos, que soy tratado injustamente o tentado al adulterio, entonces queda muy claro en qué tipo de fundamento hemos edificado. Alguien que por ejemplo se dice a si mismo que «la sangre de Jesús cubre todo» y que no ha entendido la seriedad de la advertencia de Jesús: «que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón», experimenta que su fundamento es arrastrado tan pronto es golpeado por la primera ola de tentación.

El que edifica sobre la roca permanece

Aquellos que han orado, luchado y padecido para obedecer los mandamientos de Jesús tales como «No os afanéis por el día de mañana», y «Amad a vuestros enemigos» son los que han edificado sobre la roca y permanecen en pie.

Aquellos que han orado, luchado y padecido para obedecer los mandamientos de Jesús; son los que han edificado sobre la roca y permanecen en pie.

Ha llegado el momento de dejar de depender de frases que actúan como una póliza de seguros para tus hábitos pecaminosos. Pueden sonar piadosas, pero estas frases populares son una directa contradicción a lo que está escrito en Tito 2, 11-12. «Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,  enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.»

Llegó el momento de comenzar a usar esta gracia para su propósito original: vivir una vida sin pecar.

Sigue los mandamientos de Jesús - y permanece firme en la tentación

Llegó el momento de comenzar a usar esta gracia para su propósito original: vivir una vida sin pecar. Los que hacen esto edifican con los materiales correctos y experimentan que su edificio permanece firme. Y esto no significa que Dios me guardará de cada prueba y tribulación. Incluso los cristianos experimentan problemas económicos, tentaciones a toda clase de deseos, ser tratado con injusticia, etc. Pero la diferencia es que aquellos que hacen lo que Jesús manda tienen la fuerza para atravesar las pruebas y emerger de ellas más fuertes. Sus vidas permanecen firmes sobre la roca, no solamente a través de las situaciones difíciles de la vida, sino también el Día cuando todo será probado por el fuego.

la diferencia es que aquellos que hacen lo que Jesús manda tienen la fuerza para atravesar las pruebas y emerger de ellas más fuertes.

«Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.» 1 Corintios 3,12-15

Piensa qué pérdida más terrible será ese día para los que se han pasado toda una vida construyendo con materiales como madera, heno y hojarasca. Imagina la decepción al ver su reputación cristiana, sus donaciones monetarias y todo el trabajo voluntario que hicieron por las personas; literalmente hacerse humo.

Quizás en ese momento se darán cuenta  que deberían haber construido su fundamento haciendo justamente los mandamientos de Jesús, viviendo una vida justa, y obteniendo victoria sobre el pecado — acumulando de esta forma una riqueza de «oro, plata y piedras preciosas». Lamentablemente, ese momento será simplemente muy tarde para hacer algo al respecto. Aunque tales personas puedan terminar siendo salvas a través del perdón de pecados, todas esas cosas buenas que hicieron por los demás no remplazarán el valor que Dios le da a la fidelidad personal. La gloria de tales en el cielo será considerablemente menor.

Nadie sabe qué tan lejos está este día — el día que la obra de todos los hombres se manifestará. Pero sabemos que ahora la gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres.  ¡Hagamos uso de ésta!