Las leyes de la naturaleza y la vida

Las leyes de la naturaleza y la vida

Publicado: lunes, 01 de febrero de 2016

Copérnico afirmó en 1543 que el sol, y no la tierra, era el centro del sistema solar. Esto fue sin duda un descubrimiento importante, sin embargo, el hecho de que nuestro planeta no era el centro del universo, ya había sido establecido hace algún tiempo – desde su creación.

Otros científicos afirmaron que la tierra era redonda y no plana. Sin embargo, no hace mucho tiempo haber dicho tales verdades hubiera puesto en riesgo la vida de cualquier persona. O, ¿Quién de nuestros antepasados hubiera pensado que sus nietos andarían con pequeños móviles en sus bolsillos, pudiendo hablar con cualquier persona alrededor de la tierra? La tecnología es bastante simple – una vez que se descubre.

Las leyes de la naturaleza han estado ahí todo el tiempo, a pesar que el hombre no las conocía – y aún una gran parte no las conoce, a pesar de que las leyes de la naturaleza son exactas matemáticamente al 100%, bajo cualquier circunstancia, sin excepción de personas y en todo momento.

Tenemos que llegar a la fe de que así es, en todas las circunstancias, para todas las personas y en todo momento

Las leyes de la naturaleza tienen su contraparte en «Las leyes del Espíritu de vida» – las leyes espirituales de la naturaleza. Estas son las dos caras de una misma cosa y no pueden separarse más que las dos caras de una moneda. A través de los siglos, el hombre ha mostrado un enorme interés por descubrir las leyes de la naturaleza, y más aun, cuando esto les da esperanza de un futuro mejor y más rico. Lamentablemente, el interés por las leyes espirituales de la naturaleza cada vez disminuye más.

Echemos un vistazo a estas increíbles leyes de la vida:
El alma generosa será prosperada (Proverbios 11,25).
Pedid, y se os dará (Mateo 7,7).
¡Dad, y se os dará! (Lucas 6,38).
Pero no olvidemos la más importante de todas ellas:
El que se humilla, será enaltecido (Lucas 14,11).

Cada uno de nosotros debe hacer simplemente como Copérnico; aceptar, como punto de partida, ¡que son verdades divinas! Tenemos que llegar a la fe de que así es, en todas las circunstancias, para todas las personas y en todo momento.

¿Quizás es hora de interesarse por «la ciencia espiritual»?

No es que Dios tiene que poner en práctica medidas especiales para que las leyes de la naturaleza funcionen. Tampoco tiene que intervenir en forma específica para que sus promesas se cumplan, si uno ha mantenido las condiciones. Dios no hace acepción de personas – simplemente deja que sus propias leyes funcionen. Podemos ver en Romanos 2,11-16. A menudo, Dios interfiere tanto en la naturaleza como en nuestra vida. El Creador está por encima de la creación, sin embargo, sus acciones no van en contra de sus propias leyes de la vida, sino que están en armonía y concordancia con su creación.

¿Por qué hay tan poco progreso y desarrollo, por qué tan poco gozo y comunión, o por qué hay tan poca revelación de Espíritu? La respuesta es evidente: ¡No hemos llegado a la fe! ¡Seguimos creyendo que la «tierra es plana», y que «yo soy el centro del universo».

¿Quizás es hora de interesarse por «la ciencia espiritual»?

Este artículo fue publicado por primera vez en la revista Skjulte Skatter (Tesoros escondidos) en abril del 2003.

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