Los peligros de un poco de impureza

Los peligros de un poco de impureza

Escrito por: Liam Johnsen | Publicado: martes, 17 de noviembre de 2015

¿Qué tan peligroso es un pequeño pensamiento impuro? Mientras uno no haga nada con alguien más, ¿es realmente tan peligroso?

La Biblia dice claramente en 2 Timoteo 2:22: «Huye también de las pasiones juveniles», pero esto se toma cada vez con menos seriedad en nuestro mundo moderno.  Ver pornografía, fantasear con personas en tus pensamientos, dejar que tus pensamientos aventuren descontroladamente – esto cada vez es más común, también entre los cristianos. ¿Qué tan malo puede ser un poco de impureza? Mientras uno no haga nada con alguien más, ¿es realmente tan peligroso?

Un pequeño pensamiento impuro es una de las fuerzas más destructivas del mundo. No sabes dónde te conducirá. O quizás lo sabes, pero simplemente no crees que te vaya a pasar a ti. La verdad es que nosotros, los seres humanos, somos increíblemente débiles cuando se trata de los pensamientos y tentaciones sexuales. Podemos decir que «no es tan malo» o bien que «no me llevará a algo peor», pero la realidad es que si le das a Satanás un dedo, no parará hasta tener todo tu ser.

La realidad es que si le das a Satanás un dedo, no parará hasta tener todo tu ser.

La impureza en los pensamientos es tan malo como la impureza en las acciones – Jesús lo deja esto muy en claro (Mateo 5, 28). Dios creó la relación sexual para que fuese entre un hombre y una mujer y dentro del matrimonio. Esto se supone que debe ser una bendición mutua, pero ceder ante el deseo sexual fuera del matrimonio, ya sea en pensamientos u obras, sólo sirve para satisfacer tus propios deseos.

Todo pecado es vivir para sí mismo en lugar de vivir para Dios y esto es lo que Dios odia tanto. Tal vez no involucras a nadie más, pero hay actitudes que demuestran tu mente verdadera, la cual es puramente egoísta. Nunca podrás ser una bendición y servir a Dios mientras dejes al pecado gobernar tus pensamientos y finalmente tus obras.

Pero, por supuesto nadie toma una decisión tan repentina y drástica de simplemente saltar en el pecado y comenzar a vivir completamente por sus pasiones. Son generalmente pequeños pasos que componen todo el camino. Sólo por esta vez. Sólo ésta página web. Sólo éste pensamiento. Esto es todo lo que Satanás quiere; sólo un paso a la vez. Y muy pronto te das cuenta que estás en un mundo de pecado, preguntándote cómo he llegado hasta aquí, y si alguna vez encontraré la salida.

Cuando tu felicidad depende de tus deseos, por supuesto nunca eres feliz, porque tus deseos nunca están satisfechos. Esto siempre te conduce a un lugar más oscuro, a un pecado más repugnante. Lo que haces es solamente alimentar tu propia voluntad y cuando estás tan preocupado por ti mismo pierdes efectivamente tu relación con Dios. Una vez que comienzas a ceder ante tus deseos, también empiezas a perder la batalla en los demás frentes.

Cuando tu felicidad depende de tus deseos, por supuesto nunca eres feliz, porque tus deseos nunca están satisfechos.

Sientes que ya no puedes orar más; te sientes incómodo hablando con los demás cristianos. Te sientes juzgado cuando lees tu Biblia. Deambulas con los ojos hacia abajo y esperas que nadie sepa cuánto pecas en el interior. Te sientes muy avergonzado de hablar con tu pastor o líder de jóvenes. Incluso muy avergonzado de hablar con Dios. De este modo Satanás puede hacer lo que quiera contigo. Él tiene completo poder sobre ti.

Cosas que antes jamás habrías hecho ahora te parecen naturales, por causa del pecado. Tu conciencia comienza a morir, y después que muere lo que antes te parecía repugnante y asqueroso ahora es natural, y ya no sientes que es tan malo, un poco de pornografía, un poco de fantasía en tu vida de pensamientos. Comienzas a pensar que está bien ir aún más profundo en el pecado.

Viviendo de este modo en estos rincones, jamás tendrás paz ni reposo. Esto destruye tu alma. La angustia que sigue con un poco de impureza es inmensa. El temor de que la gente se entere. La vergüenza si es que ya lo hicieron. Cedes conscientemente aquí y asumes el fracaso en todos los demás frentes Te vuelves triste, amargo, irritado y todo lo demás.

Lo que has sembrado en la carne también debe ser cosechado, y no es una cosecha agradable. Si te llenas de impurezas en tu juventud no puedes simplemente salir de eso en un instante – aunque puedes recibir perdón por tus pecados al instante. Te tomará años cosechar lo que has sembrado en la carne antes que seas completamente libre.

Ceder ante tus deseos para que comiencen a controlarte destruye tu alma. Esto puede destruir tu capacidad para formar o mantener una relación con sentido y duradera o bien para ser fiel a tu pareja – tanto en pensamientos como en obras. Es una gran lucha purificar tu vida de pensamientos de tal forma que las imágenes mentales que tienes no te atormenten más.

Satanás tiene poder sobre ti sólo cuando cometes pecado conscientemente.

Pero esto no tiene que ser así. Es cierto que tienes que cosechar las consecuencias de cada pecado que has cometido, pero es simplemente una razón más para dejar de pecar ahora. Satanás tiene poder sobre ti sólo cuando cometes pecado conscientemente.

Desde el momento que decides llevar una lucha contra tus deseos está Jesús a tu lado con poder para ayudarte a vencer.

Puedes comenzar esta lucha en este momento, y llegar a ser llamado un hermano de Jesús. No necesitas vivir en la vergüenza porque haces aquello o lo otro en los rincones. Ahora mismo puedes vivir en la luz – si tomas esta batalla. E incluso si vuelves a caer, pero te arrepientes a fondo, entonces estás en la luz y en el camino a la victoria.

Huye de las pasiones juveniles, está escrito (2 Timoteo 2, 22). Las tentaciones sexuales son una de las herramientas más destructivas de Satanás. Él ha destruido muchas vidas con esta herramienta, y si no eres absolutamente radical tu vida también puede ser rápidamente destruida. Pero Dios está listo, y esperando para darte el poder y la ayuda desde el cielo si te decides que quiere ser libre.

Mientras tengas el deseo ferviente de terminar con el pecado, entonces esto no sólo será posible, sino también garantizado. Dios te ayudará.