Un nuevo tiempo comenzó cuando Jesús resucitó de la tumba
Un nuevo tiempo comenzó cuando Jesús resucitó de la tumba

Pascua: Un nuevo tiempo ha comenzado

Escrito por: Jan-Hein Staal | Publicado: domingo, 20 de abril de 2014

Son muchas las cosas que uno puede asociar en Pascua. Desde las vacaciones en Semana Santa con sol, nieve y esquí hasta los huevos de chocolates. De la cena de Pascua hasta... bueno, es de esperar que tú y yo nos detengamos para el verdadero significado de la Pascua.

Pascua: Una persona murió por nosotros para reconciliarnos con Dios de nuevo

Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo, escribe Pablo en su carta a los Romanos. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5,7–8.

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 1 Joh. 4,10.

Pascua: Alguien se levantó de la tumba

¿Por qué la muerte no podía retener a Jesucristo? Por supuesto, todo forma parte junto a la vida que Él vivió en la tierra. Jesús nació como un ser humano y recibió un cuerpo como el de nosotros. Por lo tanto tuvo que padecer en la tentación para no hacer su propia voluntad, sino la voluntad del Padre que está en el cielo. El hecho de que Dios lo resucitó al tercer día fue la evidencia de que Él nunca había pecado. Ese día fue un día de victoria – fue el día que terminó con una larga noche en que el pecado y la desesperanza había reinado sobre la humanidad. Un día victorioso sobre la muerte y el Hades.

Pascua: Un nuevo tiempo ha comenzado para todos aquellos que aceptan a Jesús como Señor en sus vidas

Moisés y los profetas habían anunciado mucho antes que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles. Hechos 26,23.

Jesús ahora es nuestro sumo sacerdote en el cielo que puede compadecerse de nuestras debilidades; un sumo sacerdote que vive para interceder por nosotros. Por lo tanto ahora nosotros, igual que Jesús, podemos padecer en lugar de ceder ante el pecado. Así termina la noche del pecado y la desesperanza en nuestra vida. (¡Lee Hebreos 2,5–18!)

Pascua: De tal manera Cristo nos amó…

Sí - ¡cuando lo comprendemos! Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3,16). ¡Mira cuánto Cristo nos amó! Si lo comprendemos, surgirá entonces un anhelo profundo por preservar el amor del Padre y de Jesús en el amor ardiente. Permanezcamos en el sacrificio y fe de Jesús haciendo desde ahora solamente su voluntad y viviendo para glorificarle cada día de nuestra vida.