¿Qué dice la Biblia acerca de Satanás?

¿Qué dice la Biblia acerca de Satanás?

Escrito por: brunstad.org | Publicado: miércoles, 25 de noviembre de 2015

Satanás es una criatura horrible.  Es repugnante a la vista, con cuernos, cola, un tridente, etc.  Esta imagen de Satanás es con la que estamos más familiarizados. Sin embargo, si vemos lo que dice la Biblia acerca de él, vemos que nada podría estar más lejos de la verdad.

De hecho, esta es una tergiversación muy peligrosa.  En Ezequiel 28, 12-19 tenemos una imagen real de Satanás. «Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura... Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios... Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado…»

Esto no se parece en nada a la típica imagen de Satanás que muchas personas tienen. De hecho fue un querubín, pertenecía a la orden más alta de los ángeles. Se sentó en el cielo, un ser del más alto rango y de posición exaltada. Creado por Dios, acabado de hermosura.

La caída de Satanás

Pero Satanás alejo sus ojos de su Creador y comenzó a admirar la creación; por sí mismo. «Corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor.» (Ezequiel 28,17) Se volvió orgulloso y se exaltó a sí mismo, y el deseo de gobernar nació en él. Anhelaba él mismo sentarse en el lugar de Dios. Susurró mentiras hasta que tuvo a la tercera parte de los ejércitos celestiales de su lado.

«¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo (Isaías 14, 12-15)

El problema comenzó con este «yo haré». Satanás se alejó de escuchar la voz de Dios y comenzó a buscar su propia voluntad. Poner otra voluntad sobre la voluntad de Dios es lo mismo que decir que la voluntad de Dios no es perfecta. Cuando Satanás dijo: «Yo haré,» el pecado comenzó. Dios se llama a sí mismo por nombre, «YO SOY». (Éxodo 3,14) Él no da este nombre a nadie más. Quien quiera ser algo en sí mismo está por lo tanto en conflicto con Dios, y es expulsado.

«Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él (Apocalipsis 12, 7-9).

Cuando Satanás dijo: «Yo haré,» el pecado comenzó

Satanás como el príncipe de este mundo

Así fue Satanás expulsado del cielo, y ahora nunca más debe ser cuestionada la absoluta bondad, sabiduría y amor de Dios. Debe ser demostrado que la voluntad de Dios es lo único bueno y perfecto. Por eso Satanás recibió dominio sobre la tierra, y su propósito es establecerse a sí mismo como el dios de este mundo. La tierra no está bajo el control directo de Dios, sino de Satanás, que recibió prácticamente carta blanca para hacer lo que quisiera. Jesús llama a Satanás «el príncipe de este mundo». (Juan 12,31) El Apóstol Pablo lo llama «el dios de este siglo» (2 Corintios 4,4) Este es el plan de Dios para revelar completamente la falsedad y engaño del pecado. Debe demostrarse más allá de toda duda que el camino de Satanás sólo conduce a la muerte y destrucción.

Satanás utiliza su orgullo inherente para que ellos se ocupen de sí mismos y su grandeza

La mayor parte del mundo no está consciente que están «bajo el maligno». (1 Juan 5,19) Satanás utiliza su orgullo inherente para que ellos se ocupen de sí mismos y su grandeza, y esto ha afectado todos los aspectos de la humanidad. Su meta es que los hombres estén tan seguros de sus habilidades humanas que prescindan de toda necesidad de Dios. Él no está interesado en hacer mal al mundo, solamente llevarlos a todos bajo su dominio. Todavía susurra sus mentiras en cada oreja, y siembra orgullo y duda, de igual forma que hizo mientras estuvo en el cielo.

Los adversarios de Satanás

Igualmente Dios extiende la mano e impide que Satanás lleve a cabo sus planes por completo. Envió a Jesús para abrir un nuevo camino que la humanidad pudiera seguir. Sobre toda la tierra se encuentran personas que han renunciado a su propia voluntad para seguir a su Salvador, y que creen en la perfecta voluntad de Dios. Estas almas fieles juntas forman la Iglesia de Dios. Este grupo es la espina en el ojo de Satanás. Él trabaja para introducir duda, orgullo, división, o lo que sea para alejar el corazón de los hombres de Dios.

«Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (1 Pedro 5,8). Él busca desesperadamente; quiere tener control completo sobre esta tierra, y ataca donde sea para llevar a cabo su plan. Pero para todos aquellos que tienen un corazón para Dios, es posible resistirlo.

«Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza… Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes (Efesios 6, 10-17)

Estos son los que a través de su fidelidad demuestran que el camino de Dios es perfecto

Debido a este poder que está disponible, es posible encontrar hombres en todo el mundo que se oponen al engaño de Satanás, que vencen sobre el pecado, y que brillan como una luz en este mundo oscuro y malo. Estos son los que a través de su fidelidad demuestran que el camino de Dios es perfecto, mientras que el resto de la humanidad demuestra que el camino de Satanás, este orgulloso «yo haré», sólo lleva a la destrucción. Cuando este mundo haya pasado, será la voluntad de Dios lo que permanecerá por toda la eternidad. Satanás, el gran engañador, será finalmente lanzado en el lago de fuego por los siglos de los siglos. (Apocalipsis 20,10)