¿Qué dice la Biblia sobre la novia y las bodas del Cordero?

¿Qué dice la Biblia sobre la novia y las bodas del Cordero?

Escrito por: Brian Janz | Publicado: lunes, 26 de octubre de 2015

Las bodas del Cordero (Jesús) es uno de los acontecimientos más grandes profetizados en la Biblia. Pero, ¿quién es la novia de Jesús?

«Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.» Apocalipsis 19,7.

¿Quién será la novia de Jesús?

La novia es la iglesia de Cristo.

La iglesia se compone de todos los que están en camino a ser completamente libres de todo pecado, como Jesús lo es. Son los que han comenzado por el camino que los llevará a la naturaleza divina. (2 Pedro 1,4) Algunos pueden haber llegado más lejos en el camino que otros. Algunos quizás acaban de comenzar. Sin embargo, todos los que van por este camino son un miembro del cuerpo de Cristo. Se están preparando para ser la esposa de Cristo. Se están alistando.

Son los que aman a Jesús. Son sus seguidores. Son los que tienen el gran anhelo de estar con su señor y maestro. Son los que se han decidido por servir a Jesús con todo su corazón, toda su alma y todo su ser. Es a ellos que Jesús purifica; ellos serán una iglesia gloriosa sin mancha ni arruga. Será por lo tanto santa. (Efesios 5,25-27)

Cada segundo que tiene en esta tierra lo utiliza para prepararse para su novio..

Una novia es comparada con su novio. Por eso está escrito en 1 Pedro 1,15, «Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.» La novia de Cristo son aquellos que van a brillar con una claridad, pureza y santidad al igual como Él que la llamó es santo.

«Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.» Apocalipsis 19,8. La novia de Cristo se alista para él. Cada segundo que tiene en esta tierra lo utiliza para prepararse para su novio. Su lino fino no le será dado durante la boda, sino que es algo que ella misma fue haciendo al andar en justicia mientras estuvo aquí en la tierra.

«Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.» Mateo 22,14. La novia es la iglesia, pero no son muchos los que verdaderamente pueden considerarse parte de esta. Muchas invitaciones son enviadas, pero pocos optan por responder.

Alístate

Si entendemos correctamente, la novia no es una élite con cristianos especiales de los cuales sólo algunos llegan a ser parte de este grupo. La novia será pocos en cantidad , pero no porque sólo algunos fueron invitados. Sino porque pocos optan por responder. Para poder ser parte de la novia debemos responder a este llamado y comenzar a seguir a Jesús por este camino que Él mismo anduvo.

. El tiempo es corto, pero todavía hay tiempo de gracia para la novia para prepararse, y todavía es posible atender el llamado.

Este tiempo en la tierra es tiempo de compromiso para Jesús y su novia. Se tienen un intenso amor el uno al otro, y anhelan por reunirse. La novia anhela estar cerca de Jesús, su esposo celestial. Ella estará dispuesta a hacer absolutamente todo, pagará el precio que cueste, para ser digna de Él y estar con Él.

Jesús vendrá a buscar su novia tan pronto esté lista. El tiempo es corto, pero todavía hay tiempo de gracia para la novia para prepararse, y todavía es posible atender el llamado. Lee más sobre el arrebatamiento

Responder el llamado para ser parte de la novia, es el primer paso. Es tan simple como decidirse que «serviré a Dios de todo mi corazón.»  El camino que después uno seguirá está descrito en Colosenses 3,1-17. La novia tiene su mente puesta en las cosas de arriba. La novia es paciente, humilde, es longánima y todo lo hace en el nombre del Señor Jesús. Lo único que quiere es agilizar el día de su regreso. (2 Pedro 3,12)

La novia está tan enamorada que está dispuesta a pagar el precio que sea para terminar con todo el pecado.

La novia está tan enamorada que está dispuesta a pagar el precio que sea para terminar con todo el pecado, todo lo que no sea como Cristo. Ella rechaza todos estos pensamientos y los lleva a la muerte. (Colosenses 3,5) Y de esta forma la vida de Cristo puede manifestarse en ella. De este modo se convierte en un complemento para él. Con todo su ser anhela estar con Cristo, y sabe que la manera de lograrlo es siendo como Él. Al ser purificada así como él es puro, y transformada en la naturaleza divina como la suya. (1 Juan 3,2-3) Nada menos es aceptado sino la perfección. ¡Cualquier pensamiento, cualquier tentación que no sea agradable a Cristo debe ser llevado a la muerte inmediatamente! ¡El pecado no es una opción para ella! Ella quiere estar con su novio.

Así se vuelve santa así como Él es santo. Estas son las acciones justas de los santos que se describen en Apocalipsis 19,8.

Las bodas del Cordero

Cuando la novia finalmente esté lista para recibir al esposo, Jesús volverá a buscar a su amada. ¡Después de tantos años de tribulación finalmente pueden unirse! ¡Todo el cielo se regocijará y celebrará este acontecimiento y habrá una gran fiesta de bodas! (Apocalipsis 19,7-8)

Ellos están allí en el cielo; una multitud de guerreros y héroes vestidos de blanco resplandeciente.

Ahora la novia puede estar junto al novio. La larga noche ha terminado. Ahora ha sido perfeccionada. Está perfectamente unida a Jesús en voluntad, en propósito, en naturaleza. Nunca más, por la eternidad se van a separar. (1 Corintios 6,17)

Ellos están allí en el cielo; una multitud de guerreros y héroes vestidos de blanco resplandeciente. Un ejército que ha pagado el precio y dado todo para ser purificado y transformado en la imagen de Cristo. Ellos brillan más que el sol, brillan con una pureza al igual que Cristo mismo. Son santos y pertenecen a Él.

Ha sido puesta por encima de los ángeles, sobre querubines, por encima de toda la creación de Dios, para ser un socio y un complemento para el mismo Hijo de Dios.

Por supuesto, los héroes del Antiguo Testamento y los mártires de la gran tribulación, entre otros, son siervos de Dios y tienen comunión con Cristo. Pero la novia de Cristo tiene un llamado muy especial. Ella está sentada al lado de Él; es igual a Él. Ha padecido los mismos padecimientos que Él padeció en la tierra y ahora ha recibido su recompensa. Es una recompensa mucho mayor que cualquier otra dada a alguien en el cielo o en la tierra. Ha sido puesta por encima de los ángeles, sobre querubines, por encima de toda la creación de Dios, para ser un socio y un complemento para el mismo Hijo de Dios.

El trabajo de la novia en la eternidad siempre estará al lado del novio. «Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.» Apocalipsis 22,17. Ella está allí al lado de Cristo, secando lágrimas y borrando dolores.

No hay mayor recompensa que esto. Y no podemos utilizar nuestro tiempo en la tierra de mejor manera que preparándonos para el día de su venida, con ferviente expectativa. Amar a Jesús tan alto que la vida que vivimos aquí en la tierra es digna de la novia con la que Él quiere casarse.