¿Qué significa la navidad para nosotros?

¿Qué significa la navidad para nosotros?

Escrito por: Tomas Nilsen | Publicado: jueves, 11 de diciembre de 2014

Nos deseamos mutuamente una “Feliz navidad”. Una bendecida navidad. Pero, ¿cuál fue en realidad el mensaje de Jesús? ¿Hemos entendido realmente la fantástica oferta que trajo?

Damos y recibimos regalos. Ambas acciones traen alegría. Lo más divertido es dar. Fue exactamente lo que Jesús hizo. Él se dio a sí mismo como un regalo y un sacrificio. ¡También puedo ser como un regalo para los demás todo el año!

Celebramos el nacimiento de Jesús en el mundo. Dios mostró su amor hacia nosotros enviando a su Hijo a la humanidad, para liberarnos del pecado. (Juan 3,16) ¿Qué significa esto para nosotros?

Jesús también fue tentado a responder con la misma moneda…

Jesús creció en una familia, de la misma forma que tú y yo. Fue tentado a responder con la misma moneda, cuando alguien lo provocaban. Sin embargo, eligió negar su propia voluntad, una y otra vez. (1 Pedro 2,23) El poder de Satanás fue aplastado a través de lo que Jesús hizo, cada día en sus situaciones cotidianas.

Jesús creció en una familia, de la misma forma que tú y yo.

¿Qué hizo Jesús en estas situaciones? Jesús se opuso a sus propios pensamientos que surgían. La raíz del pecado, que mora en todas las personas. Cada vez que fue tentado a pecar, oró por ayuda para en su lugar elegir la voluntad de Dios. Eligió hacer lo correcto cada vez. Esto no fue una lucha fácil, pero lo hizo por nosotros. Así se dio a sí mismo como un regalo, y nació en este mundo para llevar a cabo esta obra. Esa es la razón por la que ahora celebramos la Navidad. 

Piensa las posibilidades que nos brinda esto en nuestras circunstancias. También somos seres humanos, con la misma naturaleza que tuvo Jesús cuando fue un hombre en la tierra. Lo natural para nosotros es pecar, ceder ante nuestros deseos. Responder con la misma moneda, estar de mal humor, ofendidos, irritados. Pero Jesús abrió un camino nuevo y vivo, ¡tan vivo que lo podemos seguir hoy!

¡No regañar, sino solamente bendecir! ¿Es realmente posible, te preguntarás?

Cuando leemos el Nuevo Testamento, encontramos la respuesta; Sí, es posible. Jesús tuvo el Espíritu Santo, y fue poderosamente fortalecido. Ahora a través de Él recibimos esta fantástica oferta de seguir sus pisadas. También podemos recibir el Espíritu Santo, que nos muestra qué pensamientos y reacciones debemos combatir. Él nos fortalece, y nos conduce adelante hacia una vida cada vez más victoriosa.

¡La mejor oferta de navidad!

¡Piensa en esto, que es completamente posible vencer el pecado en nuestra vida! ¡Qué magnifica oferta!

El mismo Jesús, el Salvador. Él puede ser nuestro redentor y salvador personal. Qué maravillosa posibilidad, de poder recibir una vida llena de alegría y bondad. Podemos ser un regalo para los demás, siempre, si vivimos esta vida. ¡Podemos ser siempre buenos y amables como Él fue! ¿Es esto algo que anhelas? Con la Navidad esta oferta se nos da, y si la recibimos, entonces recibimos a Jesús como nuestro compañero todo el camino hasta el cielo.

Ahora a través de Él recibimos esta fantástica oferta de seguir sus pisadas.

«Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.» (Hebreos 4,15)

Siempre es bueno tener a un guía, cuando viajamos por caminos desconocidos en circunstancias desconocidas. Es por esto que el Evangelio de Navidad es un evangelio liberador. El pecado crea división y contienda, pero el hombre Jesús venció sobre todo pecado, y nos invita a seguirle.

La única pregunta es: ¿Aceptamos la oferta?