Nuestra salvación diaria
Cuando nacemos de nuevo, también la vida eterna nace en nosotros y nuestra salvación diaria comienza. El comienzo de la vida eterna, es como un grano de mostaza, sin embargo, no es la intención del grano de mostaza ser siempre un grano. Tiene que crecer y desarrollarse.
Publicado domingo, 01 de mayo de 2011