«Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…»

«Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…»

Escrito por: Jan-Hein Staal | Publicado: lunes, 09 de junio de 2014

Quiénes somos

 
  • Creemos que, después de recibir perdón de pecados, nuestro llamado como discípulos es seguir a Cristo siendo libres del pecado, y llegar a ser santos como Él es santo.
  • Al negarnos a nosotros mismos por medio de la ayuda del Espíritu Santo, entramos en un proceso de santificación.
  • La Biblia es el fundamento y guía de nuestra fe y doctrina.
  • Tenemos iglesias y desarrollamos trabajo de misión en más de 65 países.
  • Este sitio web es especialmente para quienes están interesados en vivir esta vida como un cristiano.

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Probablemente este es uno de los versículos más conocidos en la Biblia con relación a Pentecostés, - sin embargo, ¿cuál es el propósito de este poder?

¿Tenemos necesidad de este poder en nuestra vida personal?

Las personas viven y se comportan de maneras muy diferentes. Algunos son muy simpáticos, mientras que otros son más egocéntricos y egoístas. Algunos son solícitos y amigables, mientras que otros son francamente difíciles de tratar. Sin embargo, hay una cosa que nos concierne a todos, si queremos vivir de acuerdo a como la Biblia nos enseña. Si uno es sincero, entonces llega a una sola conclusión: «Simplemente no soy capaz de ser bueno con los demás, al menos no todo el tiempo. No soy capaz de dejar que el amor sea el guía de mis pensamientos y mis palabras».

El mensaje de pentecostés es de gran consuelo, para alguien que puede reconocer esto: «¡Escuchad! ¡Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo!» Y esto no lo dijo cualquiera, lo dijo Jesucristo mismo, justo antes de ascender al cielo.

¿Necesitamos poder para convivir como cristianos en la iglesia?

Uno podría creer que lo más difícil es llegar a amar a sus enemigos. Y eso francamente es difícil. Sin embargo, Jesús dijo: Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Cuando uno convive en una iglesia cristiana año tras año, llega a conocer bastante bien a los hermanos. Y el fin de esto es justamente que lleguemos a amarnos mutuamente hermanos y hermanas (realmente amar a cada uno). Por ejemplo, no siendo envidioso, amargado o pensando mal. Jamás reprochando, sino siendo blando, compasivo y alentando a los demás. Sin embargo una persona que es sincera debe admitir que: Amar a todos mis hermanos y hermanas constantemente, y amar así como Jesús me amó, llegar a esto no soy capaz. Aquí el mensaje de Pentecostés es de gran consuelo: «¡Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo!» Hechos 1,8.

¡Así es, Pentecostés realmente es una fiesta con gloriosas promesas y un glorioso mensaje!