Fin del verano en Perú

Fin del verano en Perú

Escrito por: BCC Ilo Media | Lugar: Ilo, Perú | Publicado: jueves, 05 de junio de 2014

«No hay nada mejor que terminar el verano en la playa, y en comunión unos con otros.»

El fin de semana comenzó con la visita de los hermanos de Brunstad la Iglesia Cristiana en Arequipa y Lima. Habíamos planeado con anticipación pasar estos días juntos en la ciudad de Ilo.

Estamos agradecidos que Dios nos ha dado la oportunidad de reunirnos las tres iglesias de Perú. Empezamos el viernes por la tarde con juegos para los jóvenes y continuamos hasta la noche con muchas risas y diversión.

Al día siguiente se organizaron varios juegos para los jóvenes mayores de trece años, bajo el cálido sol. ¡Los jóvenes se divirtieron bastante!. Corrieron, se mojaron, y lo dieron todo para completar las diferentes pruebas y así obtener la victoria!

Cuando regresamos al local de la iglesia el domingo, fue el momento de entregar los premios. Además tuvimos una gran fiesta donde todos pudieron participar.

En la fiesta escuchamos acerca del trabajo en la iglesia, que no es solamente un trabajo realizado por un sacerdote. Todos podemos participar en este trabajo para los demás, dejando de ser egoístas, y entendiendo que cuando todos se unen allí hay comunión. Está escrito en la Biblia que la iglesia funciona como un cuerpo, donde cada miembro hace su parte – y esto aplica tanto en lo espiritual como en lo práctico.

Fue realmente inspirador escuchar a todos los hermanos de Perú, como cada uno de ellos está de todo corazón en el trabajo en sus iglesias locales.

Dios obra en nuestros corazones el sentir de aprender a bendecir a los demás y dar de nuestro tiempo en medio de nuestras rutinas diarias.

Esto lo hemos experimentado y queremos poner en práctica las palabras de Filipenses 2, 13-16: «Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.»

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