Una visión para la vida

Una visión para la vida

Escrito por: Michelle Dokken | Lugar: Oklahoma, USA | Publicado: martes, 31 de julio de 2012

Cuando las personas tienen la visión de algo, entonces están dispuestas a sacrificar lo necesario por esta. Como jóvenes en el mundo de hoy, ¿qué visión debiéramos tener en la vida? Este fue uno de los principales temas abordados durante un encuentro de jóvenes en Oklahoma, USA.

Un hermoso y caluroso día de verano recibió al grupo de 50 jóvenes de América del Norte al llegar a Sky Ranch, en Oklahoma. Muchos de estos recorrieron largos trayectos para experimentar estos especiales días en conjunto. Además de un día lleno de actividades como paintball, pistolas láser y cabalgatas, hubo tiempo para comunión con un importante mensaje dirigido a los jóvenes.

Jesús tenía una visión: Su meta era vencer todo el pecado en la naturaleza humana, y abrir un camino para que toda la humanidad llegara a la libertad del poder del pecado.

En Hebreos 12, 3 está escrito que debemos tener en consideración a Jesús. Pero, ¿por qué debemos considerar a Jesús? Al ver cómo vivió Jesús sobre la tierra siendo un ser humano, y siendo sus discípulos – al seguir su ejemplo – llegamos al propósito específico para el cual Dios nos ha creado a cada uno de nosotros según su voluntad.

Jesús fue joven y vivió las misma situaciones que nosotros, a pesar de estar en un ambiente muy diferente. Sin embargo Él tenía una visión: Su meta era vencer todo el pecado en la naturaleza humana, y abrir un camino para que toda la humanidad llegara a la libertad del poder del pecado. Jesús tenía esta visión en frente cuando decidió renunciar a todos sus deseos y metas humanas para hacer la voluntad de Dios. Porque venció al pecado en lugar de ceder ante él, llegando a ser un hombre feliz. (Hebreos 1,9).

Para llevar a cabo esta visión debemos sacrificar nuestros propios deseos que nos impiden ser un discípulo.

Escuchamos que como jóvenes podemos recibir parte de esta misma visón en nuestra vida; una visión que ninguna circunstancia puede quitarnos. Para llevar a cabo esta visión debemos sacrificar nuestros propios deseos que nos impiden ser un discípulo. Pueden ser objetivos materiales, pero sobre todo significa luchar contra el pecado. Quienes obtienen esta visión y realizan aquellos sacrificios necesarios, se convierten en las personas más felices sobre la tierra.

Grace, de 22 años proveniente de Urbana, Ohio, está muy agradecida de haber recibido esta visión en su propia vida. «El fin de semana fue un momento muy especial para todos nosotros. Nos reunirnos en un mismo sentir y espíritu, para edificarnos mutuamente y recibir una visión para nuestra vida. Cuando Dios le da un llamado a una persona, no hay un gozo mayor que atender a este llamado, y sacrificar todo aquello que nos impide ser fiel a este.»

¿Por qué este llamado es tan grande? Al comenzar esta lucha, que tuvo Jesús, contra la envidia, el resentimiento, los malos deseos, las preocupaciones y otras manifestaciones de la carne, recibimos paz y somos realmente felices. También llegamos a libertad de preocupaciones como qué comeremos o qué vestiremos (Mateo 6, 25). Dios honra aquellos que tienen el mismo sentir que Josué, «Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.» (Josué 24, 15) y Él cubre todas sus necesidades.

Al comenzar esta lucha, que tuvo Jesús, contra la envidia, el resentimiento, los malos deseos, las preocupaciones y otras manifestaciones de la carne, recibimos paz y somos realmente felices.

En lugar de una visión de corto alcance por las cosas materiales, es posible recibir la misma visión que tuvo Jesús; una visión que brinda paz de todo pecado, ¡con una vida eterna llena de felicidad como resultado! Este propósito específico tiene Dios para cada ser humano. ¡Por esta razón es tan importante tener en consideración – y seguir – a Jesús por sobre todas las cosas!