Heidi Gjøsund cuenta la experiencia sobre su visita a una iglesia en el Amazonas.
Heidi Gjøsund cuenta la experiencia sobre su visita a una iglesia en el Amazonas.

Reflexión en la desembocadura del Amazonas

Escrito por: Heidi Gjøsund | Publicado: martes, 18 de enero de 2011

Un viaje puede cambiar una vida. Y yo personalmente experimenté esto cuando visité la iglesia de Pará, en Brasil, a comienzos de diciembre.
 

En la desembocadura del rio Amazonas, cerca de la ciudad de Abaetetuba, bien arriba en el norte de Brasil hay un grupo de 130 personas aproximadamente. Fuimos muy afortunados de poder visitarlos. Los días que pasamos en el Amazonas han sido de los más importantes y significativos en mi vida.
 

¿Por qué? Es difícil de explicar, pero pude ver el evangelio en la práctica en las personas que Vivian allí. Me encontré con una iglesia llena de poder, alegría, y con una esperanza en el futuro increíble, algo que nunca antes había experimentado. Conocí personas que realmente aman la Palabra de Dios sobre todas las cosas, y que solo anhelan vivir de acuerdo a esta Palabra de verdad.
 

 Conocí el entusiasmo que brillaba en los niños, los cuales cantaban con todo el corazón en las reuniones. La mirada en sus ojos quedó para siempre en el profundo de mi corazón, y sé con certeza que es algo que nunca olvidaré.

Conocí un grupo de jóvenes ardientes de todo corazón por el evangelio y la iglesia. Combinado con una gran unidad, un grupo de jóvenes entusiastas que han decido seguir a Jesús.

Todo lo que he conocido me ha llenado de gran respeto y de una gratitud infinita por el hecho de ver cómo el evangelio puede hacer a una persona que toma esto, totalmente feliz. Me ha dado también esperanza y fe por mi propia vida, y una mayor consciencia sobre a lo que he sido llamada.

En el transcurso del día compartiendo con estas personas, he formado lazos eternos, y aunque quizás no nos volveremos a encontrar aquí en la tierra otra vez, siempre estaremos unidos en la oración y el espíritu.