¡Dios me creo tal como soy!

¡Dios me creo tal como soy!

Escrito por: Kathryn Albig con Anna Merkle | Publicado: jueves, 18 de agosto de 2016

Anna Merkle es una chica muy alegre, libre y divertida. Pero no siempre fue así. Solía luchar con muchas preocupaciones sobre lo que los demás pensaban de ella. Esto afectaba su felicidad. Nos cuenta cómo cambió esto para ella.

«Solía pensar, “¿qué piensan de mí? Probablemente no me quieren,” etc. Tenía miedo de cómo reaccionaría la gente después que hiciera las cosas. Quería que me aceptaran. Incluso cuando se trataba de cosas simples, como cuando subía una foto a Instagram, por ejemplo.»

Una nueva forma de pensar

Un día en una reunión de jóvenes en su iglesia local escuchó un mensaje que realmente la hizo sentarse y escuchar. El responsable de los jóvenes dijo que nuestro llamado como cristianos es tener una vida extremadamente feliz. Leyó en Romanos 8,28: «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.» Aunque Anna había escuchado este mensaje muchas veces antes, por primera vez entendió realmente cómo aplicaba a su propia vida. Lo había visto de forma errónea; su felicidad no dependía en absoluto de otras personas. Si amaba a Dios, entonces lo que los demás pensaban de ella no era motivo de preocupación. Dios siempre ha pensado lo mejor para ella, ¡y si ama a Dios, entonces todas las cosas ayudan a bien!

Dios siempre ha pensado lo mejor para ella, ¡y si ama a Dios, entonces todas las cosas ayudan a bien!

«Lo que los demás piensan no tiene ningún significado en mi vida. Uno desperdicia mucho tiempo en pensamientos de este tipo; de hecho uno puede ser muy egocéntrico.» Anna tomó la decisión de comenzar a vivir su vida sólo para Dios. Comenzó a leer en la Biblia y en la literatura cristiana, tanto como le era posible. «Jesús se volvió mi amigo, y realmente podía confiar en Él.»

«El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado.» (Proverbios 29,25)

Una personalidad en Dios

«Comencé a darme cuenta que es muy importante que uno tenga su propia personalidad, y viva su vida para Dios. Las personas son diferentes – se visten de manera diferente, se comportan de manera diferente. Dios quiere que sea una personalidad en Él. Esto es algo muy grande para mí. Dios tiene un plan para todos nosotros. Cuando me di cuenta de esto, entendí que Él me había creado según su plan para mí y mi vida, ¡y que Él me puede utilizar exactamente así como soy!

«No soy muy buena en los deportes, por ejemplo, y es fácil pensar que uno debiera hacer deporte, porque hay muchas personas de mi edad que lo hacen. Pero me gusta la música y la multimedia. Se trata de que uno encuentre su lugar y utilizar lo que Dios me ha dado para ser una bendición. Sin duda Dios me ha dado esto a mí, y me creó de esta forma, por lo tanto, ¿por qué debo preocuparme por cosas de deporte o similares?»

Entendí que Él me había creado según su plan para mí y mi vida, ¡y que Él me puede utilizar exactamente así como soy!

Anna decidió ser ese tipo de personas que siempre están de buen humor. No superficialmente, sino en el fondo, una alegría verdadera y duradera. Sabía que esto era posible sólo viviendo su vida para Dios. Y descubrió que si vive para Dios también puede ser una bendición y hacer el bien a los demás.

¡Nada puede robar mi felicidad!

«Simplemente es increíble cómo Dios trabaja; Él ya ha hecho un milagro en mí. He cambiado mucho desde entonces. Puedo ser feliz todo el tiempo. ¡Nada puede robar mi felicidad!»

Todavía es tentada a preocuparse por lo que los demás piensan; tentada a buscar la honra de las personas, en lugar de la honra de Dios. Pero ahora lucha contra esto y no deja que estos pensamientos tengan poder sobre ella o la afecten.

«No darse por vencido es un buen lema que uno puede adoptar. Y realmente es mi meta. A menudo pienso en el verso en Isaías 40,31: “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas.” Siempre tenemos una relación con Dios a través de nuestras oraciones, y siempre podemos recibir nuevas fuerzas. Cuando vienen situaciones en las que soy tentada a preocuparme por lo que los demás piensan, lo primero que hago es orar; entonces recibo la fuerza para superar la situación. Hay que orar y creer.»

Siempre tenemos una relación con Dios a través de nuestras oraciones, y siempre podemos recibir nuevas fuerzas.

«¡Esto es verdadera alegría! ¡No estoy fingiendo, ser muy feliz! ¡En este instante soy la persona más feliz que jamás he sido en mi vida!» Anna ya no es más una esclava del temor de hombres.

«Una vez escuché decir a algunos que quizás soy la única Biblia que las personas a mi alrededor leen,» concluye. Su meta es ser esta «Biblia que habla y camina». Que todos a su alrededor a través de su vida puedan ver lo que significa tener una vida con Jesús.