En el lado soleado de la vida

En el lado soleado de la vida

Escrito por: Margit Trinkle | Lugar: Waldhausen, Alemania | Publicado: martes, 15 de junio de 2010

–Mis padres viven en el lado soleado de la vida. Así describe el mayor de trece hijos el día a día de sus padres Lydia y Harry Fächner.

El domingo por la tarde visité a Lydia y Harry Fächner. Toco el timbre de la puerta y me reciben con una calurosa sonrisa. Después de una cálida bienvenida me siento en el living y ya me siento como en casa. Mientras ambos irradian una cálida alegría.

–Pero ¿Cuál es el fundamento para esta calidez, felicidad y alegría?- ¿Cómo puedo llegar al «lado soleado de la vida»?

Hacer la voluntad de Dios 

Harry cuenta que llego a Alemania como un niño refugiado, en su temprana edad él se convirtió a Dios y se dedicó al trabajo cristiano y misionero. Él ha experimentado a Dios en la oración, tanto en lo cotidiano como en la curación de enfermedades.

Sigue contándome que conoció a los hermanos de noruega en un reunión de casa cuando era ya más adulto. Estando en la reunión él recibió una palabra, que determinaría su vida futura: 

«muchos le dicen Señor a Jesús, pero no le dejan ser el Señor en sus vidas.»

–Me entusiasmó el hecho de dejar que Jesús fuera el Señor en mi vida, y que Él hiciera lo que estimara conveniente. Yo creo en Dios y en su guía. «!Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar..» (Isaías 48,18).

–He aceptado el verdadero evangelio. He puesto en práctica esta palabra y eh encontrado ¡una profunda paz!
Estas palabras literalmente brotan de Harry. Uno puede ver a través de sus brillantes ojos su entusiasmo.
Lydia lo confirma.
-Los hermanos nos han enseñado a leer la Biblia y a vivir por ella. Cuando uno obedece la Palabras de Dios uno está contento.
Lydia cuenta que a menudo recuerda una palabra enunciada por los hermanos:
«todo el pecado, todo malentendido y toda la miseria viene de que uno no lee, no escucha y no necesita la palabra de Dios.»

¿Cuánto estoy dispuesto a pagar para vivir en el «lado soleado de la vida»?

–¿Cuánto cuesta hacer la voluntad de Dios? - ¿Cuánto estoy dispuesto a pagar para vivir en el «lado soleado de la vida»? le pregunté curioso a Harry.
Sin titubear contesta:
–Jesús dice: «los que pierdan su vida por causa de mi la salvarán», (Mateos 10:39). Entregar mi vida -mi propia voluntad- no es siempre agradable. Pero con gusto pago este precio para ser feliz, añade.
–Así de sencillo. Reconocer su vida- su propia voluntad que va contra la voluntad de Dios
— en las pequeñas cosas, todos los días, y tenerlas por pérdida por causa de la voluntad de Dios. Yo he sido bastante afortunado en mi vida, sin embargo Dios igual me ha disciplinado. Dios permite que haya éxito con los rectos de corazón.

La Biblia como guía

-En este tiempo de ritmo acelerado uno encuentra muchas opiniones y prototipos. Para nosotros la Biblia ha sido una ayuda en la vida. La palabra de Dios es la única verdad que se encuentra bajo el sol. «tu palabra es una lumbrera para mis pies y una luz para mi sendero» tu palabra es una lumbrera para mis pies y una luz para mi sendero.

Para mí siempre ha sido importante usar la Palabra de Dios en mis situaciones - entonces hay luz y claridad

En la conversación Harry me dice que todos los sabios planes de Dios están en el evangelio. Estos son mandatos bíblicos que entregan confianza y seguridad, porque estos muestran el camino a seguir. Hace hincapié que uno con seguridad puede buscar a Dios en las pequeñas cosas de la vida. Ya que en la Sagrada escritura se encuentra vida eterna.
-Hemos buscado en la Palabra y la hemos puesto por obra, así hemos encontrado la felicidad. Harry y Olivia están de acuerdo.

Impresionado por la simpleza de su fe en Dios y su Palabra - hasta en los mínimos detalles de la vida – vuelvo a pensar en la conversación. Ambos son una prueba irrefutable de que a través de la fe, la sinceridad y la humildad uno puedo vivir siempre en el lado soleado de la vida. Esto quiere decir: Felicidad y alegría en todas las situaciones de la vida.