– ¡Estoy muy contento con el evangelio!

– ¡Estoy muy contento con el evangelio!

Escrito por: Trond Eivind Johnsen | Publicado: jueves, 25 de junio de 2015

Rudolph tiene alrededor de 30 años, y es de Pretoria, Sudáfrica. Para muchos África es un lugar exótico y excitante, sin embargo Rudolph no tiene una historia de vida muy especial o experiencias increíbles para relatar. Lo que él me quiere hablar, es acerca del evangelio, el cual ha sido de mucho valor para él.

 – Me llamo Rudolph, soy de Pretoria, Sudáfrica. ¡Y estoy muy contento con el evangelio!
Esta fue su manera sencilla de presentarse, por lo que le pedimos que se explique más detalladamente. ¿Qué es para él el evangelio y por qué esta tan contento con este?

¡El evangelio te hace feliz! ¡Te hace una persona agradecida! ¡Siempre agradecida!

 – ¡El evangelio te hace feliz! ¡Te hace una persona agradecida! ¡Siempre agradecida! No importa lo que suceda a mí alrededor, si las personas son buenas o malas conmigo. El evangelio hace que yo este feliz en tales situaciones, ahí donde Dios me ha puesto. No es imprescindible que las situaciones o las personas a mi alrededor cambien. Yo mismo puedo cambiar y ser feliz.

– El evangelio quiere decir que yo ahora hago la voluntad de Dios y ya no necesito hacer mi propia voluntad. Me puedo enfocar en eso que obra en mí, en el espíritu que me habla y me puede guiar a una vida. Yo tengo que serle obediente. Tengo que ejercitarme en tener mis pensamientos en el cielo, ahí donde Jesús esta, para así recibir una vida de pensamientos renovada.

– Si vivo de acuerdo a mis sentimientos, entonces no creo, pero si creo, aunque no lo esté sintiendo así, entonces es posible tener victoria sobre el pecado.

«Victoria sobre el pecado. Victoria sobre mis deseos y pasiones. Victoria sobre mis debilidades.»

Rudolph creció en una familia donde su madre y padre habían practicado este evangelio siendo personas felices. Sin embargo, sucedió que una noche en su cama sintió una gran aflicción en su interior, porque él sabía en el fondo de su corazón que no llevaba una vida que fuera llena de felicidad y paz. Fue la vida que vio en sus padres y amigos lo que lo convenció para andar en un nuevo y mejor camino.

«… llegué al punto en donde yo sabía que tenía que haber un evangelio. Tenía que haber algo que pudiera darme esta vida.»

 El evangelio del cual habla claramente ha causado una impresión en él. Pero ¿Qué pasa cuando un lunes en la mañana, cuando está cansado y sus sentimientos no están cooperando? ¿Qué sucede ahí entonces? ¿Esta él igualmente entusiasmado?

– Es una mala idea vivir de acuerdo a los sentimientos. Estos te mienten. ¡No!, al contrario puedo usar la Palabra de Dios como un ancla, la cual no puede ser conmovida.

Él me muestra una Palabra que ha usado en muchas ocasiones, cuando los sentimientos y su razonamiento le susurran que está teniendo un mal día: «Este es el día que hizo Jehová; ¡nos gozaremos y alegraremos en él!». Salmos 118, 24

– Dios ha hecho este día para mí. Él tiene, de hecho, un plan. Ha preparado todo. Esto también cuenta los días en donde temes que algo va a suceder, o sabes que hay algo que puede ser totalmente evitado.  

«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de​ vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» Jeremías 29,11

 – Dios tiene tales pensamientos de esperanza para con nosotros – un futuro esperanzador. Él tiene pensamientos de que va a haber éxito con nosotros. Que es posible para nosotros seguir las pisadas que Jesús nos dejó. Qué necio empezar a tener pensamientos para sí mismo, como por ejemplo «Hoy las cosas no van a funcionar» o bien «Tengo que ser un pecador el resto de mi vida». Sería un poco extraño que Jesús, si realmente abrió para nosotros un camino aquí en la tierra y nos dejo sus pisadas, fuera solo para sentarse en el cielo y pensar «Bien, puedes probar, pero dudo que haya éxito contigo». La verdad es que Él tiene pensamientos de que va haber éxito. Él tiene plena certeza que puede haber éxito y victoria en todas las situaciones de la vida. ¡Tú solo lo tienes que creer!

He tenido la posibilidad de conocer muchas personas interesantes en mi vida, cada una con una historia de vida más emocionante que la otra. Rudolph en cambio no me ha contado ninguna historia, sin embargo es evidente que tiene una vida muy interesante. El evangelio hace la diferencia en su vida cotidiana. Una diferencia que consiste en encontrar las pisadas de Jesús y andar por ellas en las situaciones cotidianas. Jesús fue probado en todo igual que nosotros, pero tuvo siempre victoria, y estas son las pisadas que podemos nosotros seguir. Por lo tanto, creo que ahora no es tan difícil entender por qué Rudolph está tan contento con el evangelio…