Hacia lo desconocido

Hacia lo desconocido

Escrito por: Vicky Bettridge, Anna Carlson | Lugar: Seattle, EE.UU. | Publicado: sábado, 14 de mayo de 2011

El futuro – ¡una gran incógnita! ¿Te has preguntado, alguna vez, acerca de lo que el futuro depara para ti? ¿Cómo será la vida para tu familia y tus hijos? 

«Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.» Mateo 6,34.

Recientemente fui de visita a la casa de Mary Fitch, una joven madre de tres hijos llenos de energía. Y le pregunte, cómo enfrenta ella tales pensamientos de ansiedad.

«Cuando esperaba a Karsten, mi hijo menor, estaba muy preocupada acerca del futuro y en cómo me las arreglaría con un tercer hijo. Pues, ya tenía dos pequeños los cuales tenía que cuidar », responde ella.

«Los pensamientos y las tentaciones a rendirme eran grandes y oscuros, como una nube negra sobre mi cabeza, y el fututo se veía muy poco alentador. Pero, en medio de todo esto, sabía que no era el plan de Dios que yo estuviera así, puesto que Él había creado ese pequeño el cual yo llevaba.»

El rostro de Mary irradia de convicción, y mientras continua hablándome comienzo a entender el significado que ha tenido esta batalla para ella.

«Un día, mientras yacía en la cama, abrumada por estos pensamientos, clamé a Dios y oré a Él por paz y la seguridad que todo estaría bien. Oré a Dios por un verso al cual pudiera aferrarme firme cuando vinieran las tentaciones a la duda, porque era consciente que aunque había recibido paz para entonces, las tentaciones volverían otra vez. Abrí mi Biblia y leí en Isaías 65, 23:

«No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.»

«Ese día llegué a la convicción de que Dios tenía un plan para mí y también para todos los hijos que me había dado. Las tentaciones a la ansiedad todavía vienen, sin embargo, puedo ver cada vez más la mano de Dios sobre mi vida y que envía solo lo que es mejor para mí. Ceder a los pensamientos de ansiedad sería dudar de sus promesas.»

Aelin (2), quien es la número dos, se acomoda en el regazo de Mary. «¿Me ayudarías a servir el postre a nuestros invitados?» La pequeña Aelin asiente con entusiasmo, y sigue a Mary a la cocina.

He aprendido a ser más flexible y a tomar las situaciones como vengan

Nos sentamos cada una con su bollo y una taza de te, y Mary continua: « He aprendido a ser más flexible y a tomar las situaciones como vengan. No es de bendición si me apego a mi agenda diaria. Cuando hago esto, a menudo los niños terminan llorando en mis brazos. Si planeo un poco en términos de visitas y cosas así, pero no tengo un plan respecto de mi vida. Tomo las cosas día a día.»

El hijo mayor de Mary, Ethan (5), tambien entra a la habitación. Ahora el nivel de ruido es mayor, y Mary se levanta para ayudar a los niños. Tengo la sensación de que es hora de ponerse en marcha, pero antes de irme, Mary recuerda una cosa más: «Una estrofa de una canción ha sido de gran ayuda para mí. Dice así »:

 «Todo es posible a través de la fe, la fe tiene el poder para actuar.»

« Cuando las cosas parecen ser más difíciles, y casi no puedo seguir adelante, entonces pienso en esta canción. Es un buen recordatorio; que con fe todo es posible. Dios conoce el futuro, y tiene el control total acerca de este. ¡Mi trabajo es estar llena de fe!»