¡No te preocupes – Dios está cerca!

¡No te preocupes – Dios está cerca!

Escrito por: Naomi Damnjanovic | Publicado: miércoles, 26 de marzo de 2014

Como madre joven, Julie tenía muchas preocupaciones – hasta que encontró una palabra edificante que le ayudó a pasar el día.

«... Él no está lejos de cada uno de nosotros ...» Él levantó la mano y fue como si se aferró de la mano de Dios. «¡Dios está cerca! » dijo.

Julie se convirtió al cristianismo a muy temprana edad. Sin embargo, como madre con niños pequeños se preocupaba e inquietaba por muchas pequeñas cosas que sucedían en sus situaciones cotidianas. Ella cuenta de la visita de un señor temeroso de Dios quien le dio una palabra muy clara, que no solamente le dio consuelo, sino que también fue una demostración visual de lo cerca que Dios está de cada uno de nosotros, y que nunca debemos estar preocupados.

«Teníamos cinco niños pequeños, y fue un tiempo donde yo tenía muchísimas preocupaciones. Mis hijos mayores iban a la escuela y en la casa tenía un niño pequeño y un bebé. Tenía que acompañar a los niños a la escuela, pero a menudo el niño pequeño justo se había dormido o el bebé estaba en la cama. No vivíamos muy lejos de la escuela, de manera que era posible que los niños regresen solos, pero al mismo tiempo me preocupaba que regresen solos. Yo sentía que debía estar allí.

¡Era como si él se aferró de la mano de Dios; era como si la mano de Dios estaba muy cerca de Él!

Un día nos visitó un hombre temeroso de Dios y conocido por Dios, Elihu Pedersen de Noruega. Yo le conté lo que sentía y el levantó su mano de inmediato y dijo de manera muy sencilla: ‘¡el Señor está cerca!’ Recuerdo que su voz tembló ¡pero lo dijo con gran poder y autoridad! ¡Era como si él se aferró de la mano de Dios; era como si la mano de Dios estaba muy cerca de él! Él dijo que yo no debía estar con temor o preocupada, porque el Señor nunca está lejos de cada uno de nosotros.

Es algo que nunca olvidé, y ha sido un consuelo y una fortaleza para mí cuando he sido tentada a preocuparme. ’El Señor está cerca’ – ¡esto es verdad! Dios no está muy lejos de ninguno de nosotros, y la vida me enseñó a buscar mi refugio en Dios, a orar a Jesús y pensar en su palabra. De esta manera encuentro a Dios»

«... para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle – aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros ...» (Hechos 17, 27)

«Yo sé que cuando busco mi refugio en Dios, él me da una paz que este mundo no puede dar ni entender, la paz en medio de una situación muy difícil, cuando las cosas realmente ejercen presión sobre mí. Él no quita la circunstancia, pero cuando yo le pido ayuda en las dificultades, Dios me ayuda a resistir y a odiar las preocupaciones que moran en mi carne. Si resisto en la tentación y a los pensamientos intranquilos, entonces Dios me ayuda a entrar en un reposo en la prueba. Yo aprendí a creer en su amor y en su cuidado, y no en mi propio razonamiento. Él me transforma como persona para que yo no tenga que preocuparme más ¡Ésta es la gloria del evangelio!

Yo aprendí a creer en su amor y su cuidado, y no en mi razonamiento.

Muchas veces pensé en lo que Elihu Pedersen me dijo aquella vez. Dios cuidará de mí, incluso cuando mi fuerza no alcanza. Debo confiar en él. Si levanto la mano y digo: «¡Dios está cerca!» ¡entonces el toma mi mano; tan cerca está él, en cada instante!»

Filipenses 4, 5-7 «Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en cada oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús