Un hombre cambiado

Un hombre cambiado

Escrito por: Laura Kloosterman | Publicado: lunes, 25 de febrero de 2013

Hace unos ocho años atrás Mike intentó pasar en la frontera de USA un contrabando de aproximadamente 23 kilos de drogas. En la cárcel Dios le dio una promesa – una promesa que cambió su vida.

Sus manos comienzan a sudarese típico sudor frio que te hace temblar. Viendo cómo se abren las enormes puertas de la cárcel estatal siente como los pelos de la nuca se le erizan. Lentamente se da cuenta que ha sido atrapado infraganti. Justo en el momento que tenía la completa seguridad que esto jamás sucedería.

Una hora antes Mike había llegado conduciendo con un carro a la frontera internacional de USA, «helado como una piedra». ¡Estaba preparado para desafiar al mundo!¡No tenía nada que esconder! Pero la verdad era que había usado un día y medio para preparar este momento. Había dedicado un buen tiempo y escondido muy bien 22,7 kg de drogas debajo del piso del carro para pasar de contrabando al otro lado de la frontera

Sentía que estaba en una pesadilla y que no podía despertar

Entrando en el pasillo de la cárcel la confianza va desapareciendo. «Hasta ese momento yo había negado todo. ¡De pronto sentí temor por mi vida! Mi estómago se revolvió cuando me di cuenta que esto era algo serio. Había sido descubierto y no tenía ninguna forma cómo salir de esto. Sentía que estaba en una pesadilla y que no podía despertar.» 

Estos hechos tuvieron lugar unos ochos años atrásEs difícil imaginar que es el mismo hombre con el que hablo hoy, aquí sentada en la sala de estar de Mike, rodeada por su esposa e hijos. 

Mike, de 28 años, ahora es un hombre de familia, pero más que esto – es un cristiano dedicado que ha dado un giro. Aunque su vida es buena ahora, no siempre fue así. En sus años de adolescencia tomó unas malas decisiones que tuvieron consecuencias a largo plazo. 

Dinero fácil

«Sabía perfectamente que mi vida iba en una mala dirección», dice él. Continua entonces vinculando todo esto, y como siendo muy joven comenzó a asociarse con malos compañeros  en la escuela. Este estilo de vida continuó en la secundaria y en sus primeros años de adultez. 

Todos dicen, «Sólo probaré una vez», pero nunca es sólo una única vez. 

El cigarrillo y la bebida condujeron a drogas, y hasta ese fatal día cuando quiso cruzar la frontera hacia USA con un contrabando de drogas. Pensó que sería dinero fácil, y que luego se volvería rico. Mike creció en una familia con padres divorciados y con muy poco dinero. «A los quince me prometí a mí mismo en lo más profundo que jamás volvería a vivir así, nunca más.» Él cuenta cómo esperaba poder pagar sus deudas e incluso recibir el suficiente dinero como para ayudar a su madre a comprar una casa decente. 

En la frontera nada salió como lo planeado. El vehículo fue allanado y la droga descubierta, y como merecido fue llevado a la cárcel. 

Una promesa a Dios

En ese momento sabía Mike que había llegado a un callejón sin salida. Entonces me lo describe en voz baja y temblorosa: «Fueron los peores días de mi vida.» El reflexiona y tiembla, «lo único que podía hacer era orar – eso lo había aprendido desde niño. Le prometí a Dios que si no moría daría un giro por completo en mi vida y viviría completamente para Él.»

Le prometí a Dios que si no moría, viviría completamente para Él.

Mike sigue contando que estaba rodeado de personas en la cárcel que no tenían otra cosa en los pensamientos que odio y maldad. Sólo el hecho de pasar por sus celdas lo atemorizaba. De todo corazón anhelaba una oportunidad más.

Cuando ahora veo a este hombre, allí sentado en su sala de estar con su esposa e hijos a su alrededor, es difícil imaginar su historia. ¡Realmente es un hombre transformado! Estaba curiosa por saber qué lo ayudó a cambiar su forma de ser. ¿cómo pudo ser esto posible?

Le dio una promesa a Dios en esa oscura celda y muy decidido le dijo que no le volvería a fallar otra vez. Después de salir de la cárcel, comenzó a asistir a las reuniones en Brunstad la Iglesia Cristiana (BCC), donde había asistido cuando niño. Le llevo un poco de tiempo, sin embargo escuchando la Palabra de Dios, predicada en el Espíritu de la fe, recibió fe por su propia parte. Vio a personas en las cuales se producía una transformación. ¡Comenzó a creer que si era posible llegar a una vida nueva! «No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.» Isaias 43, 18-19

Ordenar el pasado

Él reconoce que ha sido un duro «camino en el desierto» – - ordenar en su pasado y no volver a enredarse en viejos hábitos. Sabía que primeramente tenía que «cortar lazos» de viejas amistades; de lo contrario no pasaría mucho tiempo en volver a su vieja forma de ser. Este verso estaba constantemente en su corazón: «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.» 1 Corintios 15, 33. 

Después comprendería que esto era algo que iba más allá, y que la raíz del problema era su propio orgullo y amor al dinero, lo cual se estaba convirtiendo en una trampa para él. «Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.» 1 Timoteo 6, 9-10

Mike tomó los versos siguientes (1 Timoteo 6, 11-12) en su corazón, «Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. ¡Pelea la buena batalla de la fe!» Mike ha tenido que luchar cada metro para progresar, pero ha sido manifiesto para muchos, que progreso ha habido. A pesar que nunca ha sido un gran lector, la Biblia se ha convertido en su línea de vida.

A pesar que nunca ha sido un gran lector, la Biblia se ha convertido en su línea de vida

Mike sigue cosechando los frutos de las malas decisiones que tomó años atrás. El hecho de que haya elegido vivir para Dios no borra automáticamente el pasado a la cuenta de tres, sin embargo está más decidido que nunca a mantener firme su fe en Dios y nunca volver a caer a sus viejos hábitos.

Un recurso para la hermandad

Mike ha dedicado su tiempo para trabajar con el grupo local de jóvenes, y espera poder ayudar haciendo una diferencia positiva en sus vidas. Algunos de estos jóvenes han visto a Mike transformarse frente a sus ojos, y han podido ser testigo de una transformación en Él, Donde antes era duro y arrogante, ahora es atento y cuidadoso.

Cuando le preguntamos acerca de lo que les diría a aquellos jóvenes que están cara a cara con la misma presión que él mismo experimentó en la adolescencia, dice, «¡me encantaría rescatar a estos jóvenes de ir por el mismo camino que yo anduve. Quisiera advertirles que se mantengan lejos de todo lo que tiene que ver con drogas y alcohol y que sean cuidadosos con los amigos que eligen!»

Sacude la cabeza y habla con convicción, «Cuando miro hacia atrás, todo comenzó con un cigarro, y luego rodó como una bola de nieve. Todos dicen, «Sólo probaré una vez», pero nunca es sólo una única vez.»

Mike se estremece al pensar en todos los estragos que podría haber hecho si su contrabando hubiera sido exitoso. «No hay día que pasa que no me arrepienta de aquellas necias decisiones que tomé.»

Le agradezco por su disposición y honestidad. Aquí hay un hombre adulto que ha aprendido de sus errores, y no sólo esto, también uno que se ha convertido en un recurso para la hermandad!