Una guerrera espiritual

Una guerrera espiritual

Escrito por: La Redacción | Publicado: domingo, 18 de diciembre de 2011

Frøydis Bratlie no sólo ha vencido el cáncer, ella ha vencido sobre la duda y la angustia de muerte, con la ayuda de armas espirituales. Como guerrera espiritual ha sido guardada de pie y en fe durante toda su enfermedad.

 

– A través del evangelio que se anuncia en la iglesia – la buena noticia – aprendo la estrategia para la guerra espiritual, dice una entusiasta y sonriente Frøydis.

Cuando brunstad.org se encuentra con Frøydis en un brillante día primaveral, un año y medio después de su diagnóstico, ella ya es libre del cáncer y está encaminada a la recuperación tras la difícil enfermedad. Ella ha sido creyente toda la vida, pero durante su enfermedad la fe fue puesta realmente a prueba. – En Efesios 6 está escrito vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes comenta Frøydis.

Ella cuenta que justamente este verso ha sido muy significativo para ella – sobre todo en el último tiempo.

– Se ha convertido en el lema de mi vida, dice con alegría.

Aferrada a la fe

Frøydis y su marido Øystein son los padres de dos hermosos niños que tenían cuatro y seis años respectivamente cuando a Frøydis le diagnosticaron cáncer.

– Esto ocasionó por supuesto muchos pensamientos y tentaciones hacia la preocupación. No sabíamos cómo iba a ir, dice Frøydis.

Ella se sometería a operaciones, tratamientos citotóxicos y agotadoras quimioterapias que poco a poco destruirían su cuerpo.

– Hubo muchas lágrimas. Sin embargo, decidí aferrarme a la fe en Dios, usar su Palabra, la oración y canciones edificantes ¡como armas espirituales!
Frøydis puede decir que en varias ocasiones luchó contra pesados pensamientos con ayuda de estas armas espirituales.

– Estoy tremendamente agradecida que mediante el uso de estas armas fui capaz de resisitir en el día malo. Por lo que mi espíritu tampoco se vio afectado por estas circunstancias, dice ella.

No ha sido carga para el espíritu

Frøydis se ha mantenido en pie a través de su fe durante este tiempo difícil. Pero esto no significa que no ha sido asediada por pesados pensamientos.

– No puedo evitar que los pajaros volen sobre mi cabeza, pero puedo evitar que construyan su nido en mi cabeza, dice Frøydis. Ella usa este ejemplo para ilustrar su actitud hacia los pensamientos que vienen. - - No puedo evitar que vengan pensamientos negativos y tentaciones, pero puedo resistirles a fin de que no entren en mi corazón.
Frøydis experimentó que Dios la guió por senderos desconocidos durante su enfermedad.

– Se necesita de un poco de tiempo para conocer esos nuevos senderos, sin embargo, no ha habido un día que esto ha sido una carga para mi espíritu, dice ella, y cuenta que lo ha vivido así como está escrito en una canción del cancionero “Los caminos del Señor”, «La tormenta se enfurece, pero mi espíritu descansa seguro, porque de los lazos terrenales soy libre»

Tácticas de batalla espiritual

Aprender tácticas de batalla en esta guerra espiritual, ha ayudado muchas veces a Frøydis.
– El tiempo que estuve en el hospital y las semanas que siguieron, hubieron muchas tentaciones en particular, dice Frøydis.

Ella cuenta que entonces tomó el iPod, colocó los audífonos en sus oídos y escucho una canción del cancionero “Los caminos del Señor”: «Tu que has puesto tu mano en el arado, corre, ¡no te canses!»
– Escuche esta canción una y otra vez. Entonces los malos pensamientos no recibieron alimento ¡ni entraron a mi corazón! ¡El príncipe de las tinieblas tuvo que huir! Entonces mi espíritu se ¡fortaleció aun más!

Pensé sobre la muerte

Frøydis cuenta que una vez caminaba por los pasillos del hospital. Se detuvo y miró por la ventana. Y justo debajo ella vio el cementerio. – Me quede allí y pensé: ¿Voy a terminar allí pronto? Pensamientos horribles y escalofriantes que querían oscurecer todo para mí. Estando entonces allí vino de pronto una alegría que lleno mi interior, era como si hubiera recibido una revelación de Dios: ¡No, allí no estaré jamás! ¡Mis pensamientos y mi corazón irán directamente a casa con Jesús!

– A partir de ese momento el temor por la muerte se fue, y fui llenada de esperanza y anhelo para el día que me encontraría con Jesús.

Luchó contra el miedo a la muerte

En otras dos ocasiones Frøydis experimento un enorme miedo a la muerte.

– Fue después que irme a dormir. Sobrevinieron ondas oscuras, negras que pasaban sobre mí, dice Frøydis.
Comenzó a orar a Jesús. Después de un rato se quedó dormida pero después de unos días en medio de la noche ocurrió lo mismo de nuevo.

– Esta vez me decidí por ir sola a la sala de estar, bajé y me arrodille y empecé a orar a Jesús. No sabía qué debía pedir, porque todo estaba negro, y oré: « ¡Querido Jesús, Querido Jesús, Querido Jesús! » durante largo tiempo, cuenta Frøydis.
Entonces de pronto la oscuridad se fue y todo se volvió iluminado y se puso quieto.
Después de esa vez Frøydis no ha sido más probada con esa angustia.

– Pero sé que si viniesen de nuevo ¡ya tengo la estrategia de combate!, dice triunfante.

Venció la duda

Frøydis ya en su juventud era una cristiana sincera. De igual forma fue asediada por pensamientos de duda en su adolescencia. Pero recibió ayuda cuando leyó en Juan 20, 29 y se sobrepuso a estos pensamientos de duda en su adolescencia. Este verso es la Palabra de Jesús al discipulo Tomás el cual no creía que Jespus hubiese resucitado de los muertos antes de ver los hoyos de los clavos en Jesús:

"Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron."

– Permitir que la duda entre, es como abrir una bolsa con poderes espirituales. He decido jamás abrir esta bolsa, dice Frøydis en referencia a la carta de Pablo a los Colosenses donde esta escrito acerca de Jesús , at han avvæpnet maktene og myndighetene og stilte dem åpenlyst til skue, idet han viste seg som seierherre over dem på korset.

–He recibido la convicción por parte de Dios que no hay pensamiento tan oscuro, ¡y no hay poder espiritual el cual Jesús no haya vencido! A traves de la misma fuerza que Jesús dispuso, tambien yo puedo vencer, dice Frøydis con entusiasmo. En esta fe ella ha dicho no a tales pensamientos y ha elegido por el contrario pensamientos nobles, de luz y edificación.

– ¡No necesito nunca más tener días pesados! ¡Estoy tan agradecida que esto funciona! Esto es verdad, dice ella.

El cuidado en la iglesia

Al mismo tiempo que Frøydis luchaba la batalla de la fe, era fortalecida por las oraciones de los adultos y niños de diferentes ciudades y países. – Me sentía rodeada de amor y muy cuidada, dice ella y cuenta que también recibió ayuda en las tareas domésticas y en el cuidado de los niños durante la enfermedad. – ¡Piensa estos son mis amigos! ¡Dios es tan bueno conmigo! dice Frøydis expresando su agradecimiento.

Vivir con la incertidumbre de una recaída

Frøydis está libre del cáncer y constantemente recuperando su fuerza física. Sin embargo, con la incertidumbre de una recaída tendrá que vivir el resto de su vida.
– También estoy agradecida por esta incertidumbre, ya que esta me ayuda a entender lo serio que es la vida y lo corta que es, dice Frøydis.


La dificultad se torna extra cuando uno recibe un diagnostico como el de Frøydis. Los pensamientos se vuelven más fuertes acerca de la familia y en un futuro incierto con la posibilidad de una recaída.

– Cada vez que estos pensamientos han querido agobiarme, me he afirmado en ese verso que está escrito en Isaías 45, 11: « Preguntadme de las cosas por venir, mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos » Es una poderosa arma creer en este verso, dice ella con convicción.
Frøydis anhela sacarle el máximo provecho a la vida. – Uso los días para ejercitarme en demostrar las virtudes de Cristo por mis acciones – ejercitarme en bendecir a mi familia y los que me rodean. También quiero ser pronta para purificarme a mí misma, dice Frøydis explicando que de esta forma ella se prepara para encontrarse con Jesús.

Frøydis vive feliz sus dias junto a su famlia y amigos. Su sencilla fe en Rom. 8, 38–39, hace que ella no tema en el futuro: «Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.»