3 mujeres acerca de armarse para la lucha

3 mujeres acerca de armarse para la lucha

Escrito por: Angela Pino | Publicado: domingo, 14 de septiembre de 2014

Me despierto y todo hace parecer que será un buen día. Quizás tengo todo lo que necesito para sentirme así cómoda: hogar, familia, amigos y una buena lista de cosas por hacer para la escuela o el trabajo. Pero, ¿qué sucede si algo no sale como lo planeado y soy tentada a reaccionar con irritaciones o preocupaciones? ¿Estoy preparada y armada para mi lucha espiritual?

“Por tanto tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes” Efesios 6, 13.

La palabra de Dios nos enseña que nos debemos armar para la lucha, y nosotros mismos tenemos que elegir hacerlo

Nosotros no sabemos en dónde o cuándo seremos tentados, pero una cosa es segura: Si estamos armados con toda la armadura de Dios y la usamos, habiendo acabado todo, estaremos firmes.

La palabra de Dios nos enseña que nos debemos armar para la lucha, y nosotros mismos tenemos que elegir hacerlo. Pero, ¿cuál es esta lucha para la que nos debemos armar? Esto podemos leerlo en el mismo capítulo:  "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.” (v. 11) Por lo tanto, se trata de una lucha interior contra las asechanzas del diablo, que son las tentaciones a pecar contra Dios.

¿Crees tú en esto? Lee los testimonios de tres hermanas de Sudamérica y cómo se arman para su lucha en la vida diaria.

Joseanne Meier (Paso Flores, Argentina)

Mi día a día es siempre una sorpresa, con cuatro niños menores de ocho años, casi nada sale según lo planificado. Es fácil estar ocupado con los asuntos terrenales, pero es importante para mí encontrar la voluntad de Dios en estos quehaceres diarios. Busco tener paz y tranquilidad en mi interior y a través de la ayuda de Dios puedo recibir parte en ello en medio de la héctica vida diaria.

Es fácil estar ocupado con los a​suntos terrenales, pero es importante para mí encontrar la voluntad de Dios en estos quehaceres diarios

Es muy importante tener un corazón sincero y humilde delante del rostro de Dios. Porque de esa manera puedo recibir gracia y ayuda en el momento justo.
Santiago 4; 6: “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.” Cuando solamente quiero recibir ayuda, entonces Él está dispuesto a dármela.

Si no me lleno del espíritu santo, rápidamente cedo a los sentimientos que vienen cuando estoy cansada y puedo dejarme deprimir. O bien, las situaciones me vienen "de sorpresa" y no reacciono como lo debería haber hecho. Está escrito que busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas nos serán añadidas (Mateo 6, 33). Si busco llenarme de su espíritu, su fuerza y su amor, mis niños podrán crecer en un ambiente agradable.

Lorena Rojas (Curicó, Chile)

Al comenzar mi día pienso que es un nuevo día en la lucha contra lo malo, donde sé que vendrán situaciones que harán que sea tentada a pecar. Depende de cómo reacciono si finalmente será un día de victoria. Es solamente a través de la fuerza de Dios que logro reaccionar de buena manera. Y esto a menudo no es parte de mi naturaleza humana. Por eso me armo con su palabra, tomo la lucha en la tentación, ¡y así finalmente llega a ser un día de victoria!

¿Cómo lo hubiera hecho Jesús si estuviese conmigo?

Es muy importante para mi estar en contacto con Dios en mis pensamientos, de modo que cuando enfrento la lucha contra mis propias malas reaciones puedo pensar: ¿Cómo lo hubiera hecho Jesús si estuviese conmigo? De esta manera las circunstancias pueden obrar para mi santificación. Será una posibilidad para mí de reicibir parte en la naturaleza divina. Cuando pienso así puedo mantenerme en buenos pensamientos constantemente. Esto funciona como un arma en mi lucha, sobretodo en casa cuando se trata de tener la sabiduría para resolver las situaciones con mis hijos de tal forma que siempre lo tengamos bien. Tomando la armadura de Dios es la única manera para recibir victoria.

Patricia Velazco (Ilo, Perú)

El día a día para mi es ganancia, cuando tengo mis pensamientos y mi corazón en contacto con Dios. Esto es realmente una armadura para resistir todo aquello que se presenta de mi naturaleza humana. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien, (Romanos 7, 18) pero con toda la armadura de Dios soy capaz de vencer sobre lo malo.

¡Siempre seré vencedora si confío en que las situaciones en las que soy tentada a pecar, son mi ganancia!

Permanecer en este espíritu de guerra es muy importante, porque siempre vendrán situaciones. Si me siento como un soldado en una batalla, donde tengo que estar lista y preparada para ganar mi corona de vida que Él nos ha prometido, no tengo nada que temer. ¡Siempre seré vencedora si confío en que las situaciones en las que soy tentada a pecar, son mi ganancia! Se trata de tomarlas bien, y eso estoy haciendo si tengo puesta toda la armadura de Dios y lucho con sus armas.

“Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.” Efesios 6, 14-17. ¿Pues cómo se nos ocurrirá que podrá ir mal con nosotros?

Se trata de que tú en tu vida diaria te pongas toda la armadura. ¡Experimentarás como tus enemigos serán aplastados bajo tus pies!

Apo. 3, 21: "Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono"