«Amar la vida y ver días buenos»

«Amar la vida y ver días buenos»

Escrito por: La Redacción | Publicado: jueves, 14 de agosto de 2014

Muchos asocian esto con tener todo lo que se desea. Peter, sin embargo, tiene una receta sencilla de cómo una persona puede siempre “amar la vida, y ver días buenos”. La vida puede ser buena y optimista. Cada día.

Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño. (1.Pedro 3,10)

Tengo bastantes, como la mayoría de las otras personas, experiencias de días pesados y tristes. Después de un largo día en el trabajo la vida se puede tornar poco optimista. Los pensamientos son negativos, y es difícil bendecir a las personas alrededor.

¿Tal vez, con mi boca, he creado un mal ambiente a mí alrededor?

“Apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala”. (1.Pedro 3,11)

 Peter tiene una explicación simple. Precisamente todas las personas que no sienten ver días buenos — no lo pasan bien — sus vidas pueden cambiar completamente. Bastante simple, apartando su lengua del mal y buscando la paz. Entonces ¿esto también se aplica para mí?

¿Cómo uso yo mi lengua?

Como una persona conversadora noto que son muchas las palabras que manan de mi boca durante el día. Cuando miro mi día de trabajo hacia atrás, me doy cuenta que quizás no he sido capaz de apartar mi lengua del mal. Lo que he dicho quizás no ha sido totalmente verdadero, o quizá mis palabras han sigo cargadas negativamente contras otras personas. ¿Tal vez, con mi boca, he creado un mal ambiente a mí alrededor?

Miro hacia atrás mi día de trabajo, me doy cuenta que quizás no he sido capaz de apartar mi lengua del mal

 ¡Piensa que al contrario puedes hacer el bien! Lleno de paz y alegría, ¡de tal manera que la vida se vuelve optimista y gloriosa! ¡Al punto que es una decepción tener que terminar el día e ir acostarse sin haber alcanzado hacer todas las cosas buenas que querías! Imagina la alegría de conseguir despertar y levantarse en la mañana y saber que hoy es un día nuevo y bueno. Con la bendición de Dios sobre ti. Esto uno lo puede lograr, dice Peter, simplemente apartando su lengua del mal, y sus labios de engaño.

Las palabras embusteras no solo deben ser refrenadas y un poco más suaves, de tal manera que no digo muchas cosas malas. Sencillamente me limitaré a dejar todo lo que tenga que ver con el mal. De tal manera que dejo de usar mi lengua para decir malas palabras. A cambio Dios me ha prometido días buenos y llenos de felicidad consecutivamente.

Esto es algo muy diferente que pasarlo mal, que el desanimo, la ira, la amargura, las quejas y acusaciones. 1 Pedro 3, 10 es pues, una receta muy simple para ser completamente feliz, ¡Esto es algo que a todos nos gustaría! ¡Por lo menos a mí!