Prueba de fe

Prueba de fe

Escrito por: Eunice Ng | Lugar: Singapore | Publicado: jueves, 18 de noviembre de 2010

Los estudiantes se reúnen febriles junto a los apuntes del año transcurrido. La biblioteca está llena de estudiantes inclinados sobre los libros. Es periodo de exámenes otra vez.

 Un tiempo que normalmente suele ser sinónimo de estrés, preocupación y desasosiego.

Pensar en la cantidad de lectura o en la incertidumbre de los resultados, puede ser a menudo una causa de preocupación.

En Filipenses 4: 6-7 está escrito: «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.»

- La paz no viene por si sola, dice Daniel Wong, 22, de Hong Kong.

- Tengo que pedir a Dios por ella, y al mismo tiempo dejar todo en sus manos. Todo está bajo su control.

Paz y tranquilidad en medio de la incertidumbre

 Justo antes que el examen comience, se puede escuchar el crujido de los papeles voltear, mientras los estudiantes le dan el último repaso a sus apuntes. La tensión que hay en la atmósfera se puede sentir en el aire.

- Todos se ven muy nerviosos, sin embargo cuando entro en la sala del examen, siento solo paz en mi corazón, dice Yu Zhangxin, 21, de Singapur.

No es que Zhangxin es más inteligente que sus compañeros, o conoce de ante mano las preguntas.

- Yo solo me preparo lo mejor que puedo, y el resto se lo dejo a Dios. Él ha preparado todo para mí, y no hay ninguna cosa por la cual preocuparme, dice con convicción.

Sin preocupacion por el futuro

 Zhangxin ha experimentado que es verdad lo que está en Mateo 6:33.
«¡Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas!»

Zhangxin de 21 años no era ningún alumno estrella cuando era más joven, aunque otros desarrollaban sus tareas con facilidad.

- Sin embargo, veo que Dios me ha guiado a través de todos estos años. Me he destacado en otras áreas, dice Zhangxin, quien está muy agradecido a Dios por la posibilidad de seguir sus estudios.

- He comprendido que luchar para ser el mejor en todo no significa nada. Las cosas que he logrado por mi salvación, esas son importantes.

Regocijaos en el plan de Dios

En Romanos 8:28 está escrito:
« Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.»

Jonathan Wong, 21, de Hong Kong sabe lo que significa tener que poner toda la confianza en Dios. Independiente de lo que acontezca es el plan de Dios lo mejor para él.

- Lo que suceda en mi vida diaria, sea bueno o malo, ha sido enviado por Dios por mi propio bien. Por esta razón me alegro en todas las situaciones en las que él me ha puesto, dice Jonathan con decisión.