Tenía que darle un giro completo a mi vida, pero ¿cómo?

Tenía que darle un giro completo a mi vida, pero ¿cómo?

Escrito por: Melissa Halsan | Lugar: Fredrikstad | Publicado: miércoles, 02 de octubre de 2013

¡Terminé en circunstancias que nunca pensé estar! Todo era oscuro, y la desesperación más fuerte que nunca. Me asustó ver lo lejos que me había desarrollado de la persona que quería ser.

De niña, crecí en un hogar seguro y abierto, con padres que siempre estaban ahí y se preocupaban de mí. Mi madre cada noche me cantaba «Querido Dios estoy muy bien – gracias por todo lo que he recibido ». Fui bautizada en la iglesia del estado (de Noruega), donde también me confirmé y asistí a la escuela dominical. Oraba a Dios y soñaba con vivir en su paraíso, así como mi mente de niña lo imaginaba.

Sin embargo, cuando llegué a la adolescencia me convertí en una joven común y corriente: Curiosa, aventurera, testaruda y egoísta. No mucho podía penetrar mi constante estado de oposición. Tenía muchos amigos, lo pasaba bien en la escuela y jamás sentí la ausencia de algo en casa. Sin embargo, había ocasiones en que sentía un profundo vacío, soledad y desesperación, por no poder encajar ningún lugar, cuando pensaba en la sociedad y en el tiempo que vivíamos. ¡A menudo me preguntaba si había nacido en una época errada o si era la época en que estábamos, lo que me había llevado por mal camino! Y ¿por qué las personas no podían solucionar los errores y la injusticia que asolaba?

Jeg stilte mange spørsmål til de omkring meg på skolen, om hvorfor… Hvorfor fattigdom? Hvorfor sult? Krig? Hvorfor har vi ikke mer å gi? Er vi så kyniske at vi gir opp og ikke bryr oss? Jeg trodde på en Gud, men hvor var han i denne verden? Hadde han forlatt oss eller hadde vi forlatt han?

Yo creía en un Dios, pero, ¿dónde estaba Él en este mundo? ¿Acaso nos había abandonado, o nosotros lo habíamos abandonado a Él?

A menudo lloraba en soledad

Sin embargo, la vida continuo, y seguí viviendo orgullosa de mi éxito en la escuela, el trabajo y la sociedad. Tenía facilidad para tener opiniones fuertes sobre cómo debían ser las cosas, y me gustaba discutir y cuestionar lo que aprendía en la escuela y en los medio de comunicación. No obstante, el vacio y la frustración siempre volvían, a menudo lloraba en la soledad y sentía que a mi vida le faltaba significado. ¿Por qué simplemente no me tranquilizaba y vivía la vida?

A los 19 años me mude a otra ciudad para estudiar y recibir nuevas experiencias. Decidí no volver a llorar, y ocupar mis oídos y el tiempo con música para evitar los pensamientos y sentimientos depresivos.

Después de un tiempo, la inquietud en mi interior cesó, pero con ello desaparecieron la voz interna y la consciencia. Como resultado, ¡me introduje en condiciones malas y termine en circunstancias que nunca pensé estar! Todo era oscuro, y la desesperación más fuerte que nunca. Me asustó ver lo lejos que me había desarrollado de la persona que quería ser.

Me asustó ver lo lejos que me había desarrollado de la persona que quería ser.

Entonces corte todo contacto con mis amigos, realizaba sola largos paseos a lo largo de la costa, pensando en lo que tenía que hacer para encontrarme a mi misma y la vida que anhelaba vivir. Sabía que tenía que darle un giro completo a mi vida, pero ¿cómo?…

«¡He negado a Jesús!»

…hasta que una noche, tuve un sueño muy poderoso. Soñé que estaba en una iglesia de piedra muy antigua, donde todo era gris, y había intranquilidad entre las personas que me rodeaban. El suelo bajo nuestros pies comenzó a moverse, y me entró el pánico. Sentía el pulso muy fuerte y ráfagas de viento contra mi cuerpo, y fui derribada al suelo con las demás personas. Estábamos como pegados al suelo con las rodillas, sin poder luchar contra el violento temblor. Detrás de mí, una mujer mayor susurraba que Jesús estaba por venir. Luché una y otra vez por levantar mi cabeza y poder ver…entonces unas pesadas puertas detrás de nosotros se abrieron, volteé mi cabeza y logré ver parte de una mano y una túnica. «¿¡Ese no puede ser Él!?» pensé. Y las puertas de un golpe se volvieron a cerrar. «¡Silencio! Él volverá en tres días», susurró la mujer.

«¡He negado a Jesús!» ¡Estas palabras ardieron dentro de mí y desperté con un enorme temor sobre mí misma! Este no fue un sueño ordinario. ¡Mi cuerpo estaba paralizado, y agotado por la lucha que había tenido lugar en mí!.

«¿Qué era lo que ellos tenían?»

Pocos días después, una buena amiga del bachillerato me contactó. Había escuchado que vivía en Tønsberg y me invitó a Brunstad, donde ella misma había trabajado voluntariamente por un año junto a 400 jóvenes de todo el mundo. Allí conocí a jóvenes que cuando se reunían irradiaban bondad genuina, alegría y pureza – ¡lo cual me atrajo!

Es imposible cambiar el mundo – pero puedo usar cada día en la salvación y en llegar a ser transformada! ¡Nunca había experimentado algo similar! Nuevamente sentí ese enorme anhelo en mi corazón. ¿Qué era lo que ellos tenían? Mi amiga lo explicó con simpleza: «Trabajamos cada día para ser mejores personas». Me habló además, de oponerse al espíritu de este tiempo – en lugar de ser arrastrado por él. - ¡Esto era lo que necesitaba! ¡Esto quería!


Al principio, era escéptica respecto de pertenecer a un grupo o una iglesia, por lo que durante un año leí la Biblia por mí misma, así como la literatura que logré obtener. No hubo nadie que me obligara ir a las reuniones, sin embargo estaba tan asida y mi corazón ardiente por escuchar y aprender más, que sentí que debía estar entre los creyentes. Por lo que comencé a buscar más y más contacto con las personas que conocía de Brunstad la Iglesia Cristiana (BCC), y atender a las reuniones. ¡Sin saber que me aguardaba para el futuro, sentía una gran alegría! ¡Aquí es donde quiero estar – aquí es donde pertenezco!

Mi anhelo fue cambiando a medida que aprendía más y más acerca de cómo podía ser libre del egoísmo, la ingratitud, los malos pensamientos, la envidia y la avaricia – ¡a más amor, más paciencia, más agradecimiento - a la propia naturaleza de Dios! Es imposible cambiar el mundo – pero puedo usar cada día en la salvación y en llegar a ser transformada!

Con el tiempo fui experimentando que esta vida también era una lucha, por lo que al principio hubo muchos fracasos. Olas de dolor y acusaciones que me abrumaban en las tardes, me trajeron oscuridad y angustia. Fueron aquellas personas a mi alrededor, quienes  irradiaban una vida piadosa en Dios, mi mayor esperanza de que también era posible para mí llegar a una vida en victoria. Una vida que Dios podía usar para su obra en la tierra - ¡no hay nada más grande que esto! Y aunque me vi a mi misma como algo indigno de esta vida, había un profundo anhelo en mi corazón de que algún día se me permitiría secar las lágrimas de aquellos que han sufrido por la maldad y el pecado de los hombres.

¡Experimente que la Palabra de Dios en verdad!

Hoy puedo ver que ha habido una gran gracia sobre mi vida. Dios ha enviado a las personas y las circunstancias en mi camino, para que pueda llegar a esta vida. Y ahora el desarrollo depende por completo de mi propia fidelidad en hacer la verdad que he recibido. Él sabe lo que necesito, y Él me lo da.

Estoy muy agradecida por todas aquellas palabras de fe que me han fortalecido y conducido por el camino de la fe. He experimentado, tanto en lo buenos como en los malos momentos, en la enfermedad y en la salud, en tiempos de pobreza y en tiempo de rebosante bendición, ¡que la Palabra de Dios siempre es verdad! - ¡Una enorme riqueza en todo orden de cosas!

Yo, que estaba decepcionada de la sociedad, el tiempo y el mundo, ¡he llegado a experimentar la comunión en la fe con amigos de todo el mundo! Dios me ha bendecido ricamente en todos los sentidos.

¡En las manos del Señor todo es como debe ser! – ¡Cuando creo en esto, toda inquietud desaparece, y es imposible no ser feliz!