Conferencia de hermanos en Norte América 2014

Conferencia de hermanos en Norte América 2014

Escrito por: BCC Seattle | Lugar: Macleay Christian Retreat, OR, USA | Publicado: domingo, 13 de abril de 2014

Cada año los hermanos de Norte América junto a algunos visitantes extranjeros, se reúnen para la conferencia norteamericana de hermanos en Macleay Christian Retreat cerca de Salem, Oregon. Echa un vistazo a lo que es la conferencia, y lo que significa para sus participantes.

Se anima la vida en aquellas áreas al aire libre o zonas tranquilas en Macleay Christian Retreat cuando los autos comienzan a ingresar a los estacionamientos. Visitantes de todas partes de Norte América llenan los apartamentos y sala de reuniones, anticipando un fin de semana en el que serán edificados en su fe y animados en su vida cristiana personal.

No importa cuán diferentes o similares son estas personas, si se conocen de toda la vida, o simplemente se acaban de encontrar. Conocerse entre sí es como conocer a hermanos que has conocido desde siempre, por causa del mismo anhelo y la misma meta que todos ellos tienen para sus vidas en particular – aprender de Cristo y cada vez ser más semejante a Él.

Conocerse entre sí es como conocer a hermanos que has conocido desde siempre

Kåre J. Smith, el líder de BCC, inicia la primera reunión leyendo en Juan 2, 13-17, donde Jesús hizo un azote de cuerdas y echó fuera a los cambistas del templo. Jesús dijo: «¡Quitad de aquí esto! ¡y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado! Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume

También podemos limpiar nuestro «templo» con el mismo celo y entusiasmo que Jesús tuvo. En 1 Corintios 6, 19-20 está escrito que nuestro cuerpo es «un templo del Espíritu Santo». Jesús vino para levantar un templo en nosotros, donde el Espíritu Santo puede habitar. Allí el Espíritu puede hablarnos y trabajar en nosotros día y noche.

Cristo tiene que sentarse en el trono de nuestro corazón, para que nuestros pensamientos no sean controlados por los deseos terrenales, sino que por el contrario sean un lugar para la oración. Al igual que las iglesias en el Apocalipsis, podemos ser celosos y convertirnos de todo egoísmo y tibieza. Podemos buscar a Dios y permitirle que encienda este celo en nuestros corazones, para que podamos tener gozo celestial en todo lo que hacemos.

Cristo tiene que sentarse en el trono de nuestro corazón, para que nuestros pensamientos no sean controlados por los deseos terrenales, sino que por el contrario sean un lugar para la oración.

En la pausa de las reuniones los hermanos tienen la oportunidad de pasar un tiempo juntos. En medio de sus ocupadas vidas, hay oportunidad de sentarse y entablar una conversación o bien participar en un esperado juego de voleibol. Por la noche una fiesta agradable, buena comida, excelente música y palabras de aliento son algunos de los puntos altos del fin de semana.

La conferencia termina con un mensaje sobre creer en las promesas de Dios las que realmente son seguras. «Doce espías entraron en la Tierra Prometida,» dice Kåre J. Smith. «Vieron que era una tierra hermosa, pero 10 se dejaron contaminar por la incredulidad. Sólo Josué y Caleb contaban con Dios únicamente.» En consecuencia, estos fueron los únicos que se les permitió entrar en la tierra. Smith continúa: «Nuestros sentimientos y razonamiento mienten por nosotros. Mucha gente escucha acerca de la victoria sobre el pecado, pero por su propia cuenta no creen en esto. Hemos recibido preciosas y grandísimas promesas, pero si queremos recibir parte de estas dependerá de nuestra fe.»

A medida que la conferencia llega a su fin y los hermanos comienzan a viajar de regreso a casa, se sientan nuevamente con estas palabras en su corazón: elegir creer en las preciosas y grandísimas promesas que Dios nos ha dado.

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