Conferencia de Jóvenes – La perspectiva de Amy

Conferencia de Jóvenes – La perspectiva de Amy

Escrito por: Irene Laing | Lugar: Brunstad, Noruega | Publicado: martes, 23 de julio de 2013

Conoce a Amy, que se encuentra en la conferencia internacional de jóvenes en Brunstad – un fin de semana lleno de actividades, comunión y la Palabra de Dios. 

Amy ríe porque no encuentro la grabadora, «¡Son cosas que suelen pasar!» Es miércoles 10 de julio, y el equipo multimedia de Brunstad.org está instalado en Risøya, una isla ubicada a una hora en automóvil desde el Centro de Conferencias de Brunstad en Vestfold, Noruega. La ocasión: Outdoor Challenge Offshore 2013. 27 equipos y un gran grupo de fans esperan con ansiedad conocer los equipos que pasarán a la siguiente ronda.  

Trabajo en equipo

Amy Hamren (20) es una chica alegre y sencilla de Urbana, Ohio, EE.UU. Ha estado un año en el Programa de Intercambio Juvenil (YEP) de la Iglesia, y es parte del equipo que ha elegido representar a YEP en el Outdoor Challenge. Amy no luce nerviosa. Talentosa y muy comprometida nos cuenta cómo han entrenado durante dos meses. «¡Nos conocemos muy bien el uno al otro, y trabajamos muy bien en equipo!»

La conversación termina de golpe cuando una voz suena en los altoparlantes. ¡El equipo de Amy ha pasado a la siguiente ronda!

La competencia es dura ya que doce equipos deben correr de una prueba a otra sorteando difíciles desafíos. Antes de darnos cuenta que la segunda ronda terminó, y después de una dura competencia, el equipo de Amy termina en el noveno lugar.

Amy todavía trata de recuperar el aliento cuando la encontramos. Nos describe el día con un par de palabras; «cansador, y mucho trabajo en equipo!» Cuando le preguntamos acerca de su contribución en el equipo responde locuaz, «¡No lo sé… soy solo una chica!» Luego explota en risas y dice, «¡No, que malo – esa pregunta va en contra de todo lo creo! Creo que mi contribución fue mantener unidas a las chicas y al equipo tranquilo.»

Lo que Dios quiere que haga

El Outdoor Challenge es sólo el comienzo  de una fantástica conferencia de jóvenes, donde adolescentes y jóvenes de todo el mundo viajan a Brunstad para escuchar la Palabra de Dios. Aquí se llevan a cabo reuniones sostenidas por jóvenes para jóvenes, actividades y concursos de deportes, y también hay tiempo para conversar con buenos amigos. 
La primera reunión es un poderoso llamado a ser un discípulo de Jesús de todo corazón. Los jóvenes son exhortados a despertar cada mañana con un deseo y la mentalidad de escuchar lo que Jesús tiene que decir, ¡y ser obediente a su voz en todo momento!

Abordamos nuevamente a Amy mientras sigue la multitud fuera de la sala de reuniones repleta de jóvenes, y nos dirigimos hacia el muelle en la bahía. Le pregunto qué es lo que más recuerda de la reunión, y rápidamente responde, «El verso que se leyó en Lucas acerca de aborrecer padre, y madre, y hermanos, y hermanas…» Estoy curioso de escuchar lo que piensa. «Este verso no significa que los odio – pero que no vuelvo a ser impedida por ellos, por sus pensamientos y opiniones – sino que primeramente voy a hacer lo que Dios quiere que haga.»

Amy ha vivido y trabajado en Brunstad durante un año. Cuando le pido que describa cómo ha sido este tiempo para ella, le viene un nudo en la garganta y pasa un momento para que responda. «Las palabras no alcanzan para expresar lo que se siente,» comienza. «Ver la transformación en tus hermanos desde el principio hasta el fin del año. Y estar aquí durante las conferencias... ¡El Espíritu es muy poderoso aquí, y la Palabra de Dios es muy clara!»

Le pregunto si se alegra de regresar a casa, y responde, «¡Sí, me alegro mucho!» Amy dice que se alegra de poder ser una ayuda para sus hermanos – ser alguien que tiene algo para dar. «No quiero ser alguien que se deja llevar por los demás, sino que tiene un fundamento firme. ¡Quiero que ellos vean a alguien que hace lo que dice, alguien en quien pueden confiar!»

La vajilla resonando

Es lunes, casi la hora de la cena, y la conferencia de jóvenes está pronta a terminar. Queremos hablar por última vez con Amy. Seguimos el sonido de la cuchillería resonante, y la encontramos en la central de lavado que se ubica bajo el centro de conferencias, donde separa los cuchillos y tenedores que salen de la máquina. «Aquí llega toda la vajilla del centro de conferencias, y aquí recibimos el privilegio de lavarla.» dice con una sonrisa. «¡Tiene un poco de trabajo, pero es divertido!» Durante grandes eventos como esta conferencia, hay mucho trabajo que se lleva a cabo tras escena, y Amy ha tomado unos turnos de noche en la central de lavado. «¡No es tan difícil, sin embargo necesitas una bebida energética a tu lado de vez en cuando!» dice.

Amy nos dice que está agradecida por todo lo que pudo experimentar durante la conferencia, que pudo participar en el Outdoor Challenge, ver participar a sus amigas en el torneo de voleibol y por las poderosas reuniones que pudo asistir.

En un par de semanas más viajará a Urbana, Ohio, EE.UU. donde planifica terminar los últimos dos años de enfermería que tiene pendientes.