Conferencia de verano en Australia 2014

Conferencia de verano en Australia 2014

Escrito por: Kenneth de Jong | Publicado: jueves, 08 de mayo de 2014

Algunas veces recibo una cierta «revelación» cuando algo se explica claramente¬ – aunque lo haya escuchado muchas veces antes. Las cosas simplemente caen en su lugar; una nueva luz amanece al instante y el camino se explica claramente. Esto es lo que precisamente me ha pasado en la conferencia anual de verano en el Centro de Conferencias en Long Point en Sídney, Australia.

La Conferencia, para los hermanos de Brunstad Christian Church en Australia y de Nueva Zelanda, empezó con el Día del Niño, seguido por unos días repletos de actividades para los jóvenes. A pesar de que los juegos y las actividades son divertidas y ayudan a acercarnos mutuamente, estos no son la razón principal por la que nos reunimos.  Todos los participantes han viajado hasta aquí con un objetivo: escuchar la palabra de Dios, y desde el principio estuvo presente un poderoso espíritu en la conferencia.

Durante la conferencia escuchamos algo que fue un fundamento sólido para todos aquellos que realmente quieren estar más cerca de Dios. «Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.» Juan 8, 31-32. La verdad es que nosotros, como seres humanos, básicamente, sólo somos mentiras y engaños. Una vez que admitimos esto, ya estamos en camino para llegar a ser como Cristo, que es toda la verdad. No es bueno tener sólo una buena reputación de las personas, cuando el Espíritu de verdad, el Espíritu Santo sabe que en el fondo, en frente del rostro de Dios, somos mentirosos. Llegar a ser como Cristo comienza y termina conmigo mismo: encontrar las faltas en mí y no en los otros.

Llegar a ser como Cristo comienza y termina conmigo mismo: encontrar las faltas en mí y no en los otros.

Si pienso en esto un momento, me doy cuenta de que este mensaje, es especialmente para mí. Sé que amo señalar las debilidades de los demás, y sé que puedo caminar alrededor satisfecho en cómo me ven las personas, mientras que mi corazón, quizás, podría ocultar todo tipo de pensamientos que yo no quiero que los otros conozcan. Pero es precisamente esta forma de vivir con la cual Satán puede engañarnos: complacientes, superficiales y lleno de mentiras.

¡Esta es la razón por el cual yo necesito este mensaje!

Tengo que sacudir esta actitud soñolienta y despertar a una vida con Dios, una vida de piedad. Si admito que yo necesito ayuda y que no hay nada bueno en mi carne, Dios está más que dispuesto de enviar su Espíritu y mostrarme más de éstas verdades desagradables sobre mí mismo. Pues si yo, en la humildad, me libro de lo que el Espíritu me muestra y continúo orando por más ayuda, así, ¡estoy en el camino y ando en la verdad y en la luz! Es un mensaje simple pero serio.

El hermano terminó leyendo en 2 Tesalonicenses 2, 13-14: «Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.» Este es un evangelio esperanzador. Dios nos ha elegido para ser salvos; ¡y deja que haya éxito con nosotros!  Si creemos en la verdad, podemos recibir parte de la gloria que Cristo tiene. La clave a esto, primeramente, es que soy yo el que necesita cambiar. Por lo tanto, Dios tiene fantásticos planes para nuestras vidas.

Dios nos ha elegido para ser salvos; ¡y deja que haya éxito con nosotros!

Incluso esta única reunión me ha influido poderosamente y me dio una orientación clara sobre cómo debo proceder en mi vida. De una conferencia con varios días y mensajes de este tipo, con muchos buenos momentos entre medio, he recibido una ¡gran cantidad de ayuda y esperanza para el futuro! Estoy espiritualmente renovado y revitalizado. Por esta razón, estas conferencias son tan importantes para mí.

Me doy cuenta de que necesito este mensaje y que experiencias como ésta realmente cambian tu vida. No estoy tratando de averiguar si el viaje de 800-km de largo por la carretera valió la pena, y los amigos que vinieron de todo el mundo no tratan de tasar si sus viajes valieron el esfuerzo. Nos damos cuenta, simplemente, que experiencias como ésta no vienen con una etiqueta de precio.