El secreto es que Jesús se humilló a sí mismo

El secreto es que Jesús se humilló a sí mismo

Escrito por: Iver Vedvik | Lugar: Grenland, Norge | Publicado: martes, 30 de marzo de 2010

La niebla aún no se ha disipado cuando ingreso al Centro de Conferencias de Brunstad este miércoles por la tarde. Hay reunión de hermanos y de toda la región del este vendrán hermanos expectantes por escuchar la Palabra.

– ¡Sí, aquí estamos de nuevo!, exclama uno de los pasajeros del auto. Aunque he estado en Brunstad muchas veces antes, siempre experimento algo nuevo cuando vengo hasta acá, y me refiero al mensaje de la iglesia.

Esta tarde escuchamos algo simple y poderoso:
– ¡Busca la sabiduría de Dios, entonces llegarás a una vida fantástica!
Kåre J Smith comienza la reunión de hermanos de esta tarde diciendo que todo el mundo fue creado por la palabra de Dios, y Dios vio que lo que había creado era muy bueno.
– Cuando entramos en la sabiduría de Dios será así con nosotros, de modo que lo que digamos y hagamos será muy bueno. Entonces será bendecido y bueno para los que se relacionan conmigo, dice Smith.

Kåre Smith sigue hablando acerca del misterio en el evangelio de Dios:
– El misterio que muchos no entienden, es que Jesús se humilló a sí mismo y de esta forma llegó a la voluntad de Dios (Fil. 2:6- 8). Al mismo tiempo abrió el camino para lo que quieren seguirle en el camino que él anduvo. Muchos quieren gustosamente recibir la condición de vida que Jesús tiene en el cielo, pero no muchos entienden seguirle a Él, de modo que nos humillemos a nosotros mismos.

Comunión después de la reunión

Tras la reunión hay un buen ambiente en el restaurante de comida rápida «Expressen», y viendo la cola parece que hay muchos que ya tienen hambre. Hago maniobras para atravesar la cola y paso a llevar a un hombre de unos 30 años, que casi pierde la bandeja con su bebida y su hamburguesa.
– Afortunadamente no pasó nada, sonríe el hombre.
 


Me siento junto a los hermanos Martin y Magnus. Tienen respectivamente 20 y 22 años y ambos nacieron y se criaron en la iglesia.
– ¿Qué los motiva a venir a Brunstad? Martin responde que en Brunstad hay muchas personas que desean llegar a la vida de la cual escuchamos en la iglesia y entonces lo pasamos muy bien juntos.
– Los que trabajan con los jóvenes han significado mucho para mí, refuerza Magnus, mientras saluda a un conocido que pasa de largo.
 


– ¿Con qué se quedaron hoy de la reunión?
– Es posible recibir parte en la sabiduría de Dios, dice Magnus, y continúa diciendo que recibimos la sabiduría de Dios tomando nuestra cruz, negándonos a nosotros mismos y siendo humildes.
– Yo pienso que fue edificante lo que se dijo acerca de no escuchar la sabiduría que viene desde abajo, dice Martin reflexionando.
– En vez de eso, debemos escuchar lo que Dios quiere decirnos y debemos mantenernos cerca de Dios en nuestros pensamientos.
Cuando les pregunté acerca de qué les hace feliz en las situaciones cotidianas, se sonrieron y se preguntaron a qué me refería. De todas formas Magnus dijo que la receta es tener una palabra de Dios con la cual trabajar cada día:
– Si tienes una palabra de Dios en la cual pensar, ¡ésta te ayudará a soportar durante el día!