¿Cuál es la diferencia entre tentación y pecado?

¿Cuál es la diferencia entre tentación y pecado?

Escrito por: La Redacción | Publicado: domingo, 07 de noviembre de 2010

Quiénes somos

 
  • Creemos que, después de recibir perdón de pecados, nuestro llamado como discípulos es seguir a Cristo siendo libres del pecado, y llegar a ser santos como Él es santo.
  • Al negarnos a nosotros mismos por medio de la ayuda del Espíritu Santo, entramos en un proceso de santificación.
  • La Biblia es el fundamento y guía de nuestra fe y doctrina.
  • Tenemos iglesias y desarrollamos trabajo de misión en más de 65 países.
  • Este sitio web es especialmente para quienes están interesados en vivir esta vida como un cristiano.

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¿Cuál es en realidad la diferencia entre tentación y pecado? En mi vida cristiana puedo sentirme impuro cuando soy tentado, y que he pecado en mis pensamientos. De hecho, esto no es verdad. La tentación no es pecado, más bien, es una prueba a mi fe, y por medio del evangelio puedo soportar la tentación ¡sin competer pecado alguno!

 

Mi tendencia a pecar, el pecado en la carne

El pecado entró al mundo a causa de una desobediencia cometida por los primeros hombres, Adán y Eva. Todos sus descendientes han heredado el pecado en la carne, esto no es una infracción, sino una tendencia o deseo para hacer la propia voluntad y no la voluntad de Dios. La Biblia utiliza muchas palabras para describir esta tendencia: pecado en la carne, el cuerpo de pecado, la ley del pecado, deseos y pasiones, etc. En Romanos 7,18 Pablo escribe: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien”. Aquí él describe esta tendencia para pecar que todos hemos heredado.

Tentación y pecado

Santiago escribe claramente sobre el tema tentación y pecado. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Santiago 1,13-15.
De esto podemos deducir que la tentación en sí, no es lo mismo que cometer o hacer pecado; el pecado es el resultado de una concepción, cuando mi mente está de acuerdo con mi concupiscencia(o deseos) que viven en mi carne o naturaleza humana. Esto quiere decir que cometer pecado es algo que yo elijo hacer, y el pecado no se puede llevar a cabo sin que yo dé mi consentimiento.

¡Nadie tiene necesidad de pecar!

En otras palabras, Santiago nos enseña que la tentación es una prueba a mi fe, y que quienes soportan en la tentación sin pecar, recibirán la corona de vida (Santiago 1,12). De la misma manera Pedro escribe que nuestras pruebas (tentaciones) son motivo de gozo, pues nuestra fe es probada, y tiene la salvación de nuestra alma como resultado. El mensaje del evangelio es que aunque yo sea tentado no necesito pecar; yo puedo andar en las pisadas de Jesús y vencer en la tentación. La paga del pecado es la muerte, ¡pero los que vencen van a recibir la corona de vida!