¿Qué es lo contrario al gozo?

¿Qué es lo contrario al gozo?

Escrito por: Øyvind Johnsen | Publicado: lunes, 09 de noviembre de 2015

A esta pregunta la mayoría respondería que lo contrario al gozo es la aflicción. Pero, ¿es esto correcto?

Cuando abrimos la Biblia en 1 Pedro 1, 6 leemos lo siguiente:
En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas.
Aquí vemos que la aflicción y la alegría pueden estar sin problema y al mismo tiempo en una persona. La aflicción en sí no necesita dañar el gozo.

Sin embargo hay dos cosas que no pueden estar al mismo tiempo en una persona, y estas son el gozo y el pecado. Tan rápido como el pecado entra y toma poder en la mente de una persona, el gozo desaparece. Si quiero al gozo de vuelta otra vez, entonces el pecado debe salir. Esto requiere una purificación. Primero del pecado como culpa, después del pecado como algo que tiene poder sobre mí.

Esto lo confirma una palabra en Proverbios 28, 13: El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.

Por lo tanto, lo contrario al gozo no se llama aflicción, como la mayoría de las personas lo creen, ¡sino que se llama pecado!

Pecado – una vida para mí mismo

La palabra pecado es relacionada por la mayoría con cosas graves como el odio, crímenes, robos y la inmoralidad. Sin embargo, no sólo a esto la Biblia llama pecado. La Biblia habla acerca del pecado y la propia vida. Si alguno quiere venir en pos de mí, dice Jesús en Mateo 16, 24, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Acerca de Cristo está escrito en la 2 carta a los Corintios 5, 15 - por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Aquí estamos en el núcleo del concepto pecado. Es una vida en la cual yo soy el centro. Todo se trata mí y de lo mío, de mis propias ventajas, de la impresión que causo en los demás. Si hago una <<buena obra>>, me preocupo de cómo ésta es acogida por mi entorno.

Todo pecado, todas las cargas y tendencias pecaminosas provienen de esto – una vida para mí mismo. Jesús nos ha liberado de esta pesada vida de esclavitud. Ahora vamos a recibir un nuevo centro en nuestras vidas – Cristo. Ahora todo va a girar en torno a Él, lo que Él ha propuesto, lo que es su asunto, su voluntad. En Cristo hemos sido creados para buenas obras que han sido dispuestas de antemano. Ef. 2, 10. En estas obras se encuentra el sentido de la vida y mi alegría guardadas como un cofre de tesoros.
Esto conduce a un gozo y una paz que ninguno o nada puede quitarme.

Respuesta a los enigmas de la vida

Mientras más purificado soy del pecado y de mi propia vida, tanto más profundo e inconmovible se torna el gozo en mi vida. Sobre Jesús se dice, has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. Hebr. 1, 9. Ésta cortante separación en el interior entre justicia e injusticia en mis propias decisiones y prioridades es lo que crea esta inquebrantable alegría en la vida.

Pero ésta es la respuesta a los enigmas de la vida, dices tú. Esto es justamente lo que es. Aquí está la llave para todos los enigmas de la vida. Piensa poder ir en este mundo <<malo>> con una profunda e inquebrantable paz que hace que esté 100% contento y satisfecho con las situaciones en la vida, con el prójimo y con lo que venga ya que llevo conmigo ¡el misterio de la fe con limpia conciencia! 1 Tim. 3, 9. No es raro que el evangelio sea anunciado como la ¡buena nueva! Hebr. 4,2.