¿Qué es victoria sobre el pecado?

¿Qué es victoria sobre el pecado?

Escrito por: Thorleif Holm Andersen | Lugar: Bergen, Noruega | Publicado: miércoles, 12 de noviembre de 2008

¿Qué pues diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aun en él?. (Rom. 6:1-2)

Esta es la buena nueva que Jesús trajo para todos aquellos que anhelaban una vida libre del mal, por eso dice Él: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. (Mateo 11:28)
Para poder tener parte de esta gran gracia, que el pecado ya no tenga más poder sobre nosotros, debemos dar toda nuestra vida a Jesús. Esto quiere decir que tomemos la decisión de que no sea nuestra propia voluntad egoísta la que reine en nuestra vida, sino que Jesús sea nuestro guía.

Estas personas llegan a una vida en donde el Espíritu de Dios es la fuerza motriz en sus vidas. Sin embargo, dado que todavía tenemos una naturaleza humana que siempre quiere hacer su propia voluntad, la vida se convierte en una lucha entre mi voluntad y la voluntad de Dios.

Todos hemos experimentado lo que significa vivir de acuerdo a nuestra naturaleza humana. Cuan fácil es para nosotros impacientarnos, por ejemplo, cuando estamos esperando a alguien que viene atrasado. Nosotros nos irritamos, y cuando finalmente la persona llega, nuestra impaciencia y enojo se desatan en contra de ella. Todos los hombres padecen de esto – su propio pecado.

La buena nueva es que siempre podemos recibir gracia para ser preservados en lo bueno.

Cuando la impaciencia se manifiesta, sabemos que esto no proviene de Dios sino de nuestra naturaleza humana (En la Biblia se le llama “carne” a la naturaleza humana). En nuestro interior se produce una lucha entre nuestra mente, que quiere hacer la voluntad de Dios y ser guardada en lo bueno, y nuestra carne. Por eso oramos a Dios por gracia y ayuda para que ésta no tenga poder sobre nosotros (Hebr. 4:16). Dios no tarda en responder esta oración – Él enviará toda la ayuda y fuerza que necesitamos. El resultado será que seamos guardado en lo bueno. Nos sentimos bien en nueso interior y las personas que nos encuentran observan que de nosotros irradia algo bueno, que en realidad no proviene de nosotros mismos, sino que da testimonio de la gracia y ayuda que Dios nos ha dado.

Esto es victoria.

¡Felices son todos aquellos que llegan a esta vida!