Crecimiento espiritual y comunión con Dios

Publicado: 21. junio 2011

Durante la conferencia de Pentecostés, Kåre J. Smith habló acerca de la necesidad de llegar a un crecimiento espiritual, después de que una persona renace de nuevo a través del Espíritu Santo. Esto sucede sólo a través de un radical arrepentimiento del pecado, y por la obediencia al Espíritu, que es el maestro de la justicia. Sin esta profunda conversión la Palabra de Dios pasa a ser leche espiritual adulterada para mí. Es solo la leche espiritual no adulterada la que nos da la oportunidad de crecimiento.

Trond Eriksen continuó con una exhortación acerca de aprender a conocer a Dios tal cual es. En el cielo, delante el trono de Dios arden lámparas de fuego contra todo pecado e impureza (Apocalipsis 4,5), y aquí el Espíritu Santo tiene su punto de partida. Si voy a tener comunión con Dios, entonces debo reconciliarme con su Espíritu, y este celo en contra del pecado. Entonces llego a una vida eterna, ¡la vida verdadera que permanece en todas las circunstancias y tiene entrada a la vida celestial con Dios!

En la ventana superior puedes ver un video con extractos de la predica, o leer la transcripción de la predica a continuación.

Kåre J. Smith

 Hoy es un gran día, desde el punto de vista histórico, cuando pensamos en pentecostés, cuando Dios envió al Espíritu Santo. Y por el cual podemos renacer a una nueva vida y crecer en la salvación. Sin embargo, no todas las personas tienen este verdadero mensaje, tal que pueden llegar a un crecimiento espiritual después que han recibido el Espíritu Santo. -aquí hay una gran diferencia. Podemos ver aquí, Pedro escribe en la primera carta, en el primer capítulo.

Y nosotros sabemos bien, que el Espíritu es el maestro de la justicia. Y es a través del poder y la enseñanza del Espíritu que podemos aprender algo, de tal manera que puedes salir de tu vida carnal, de tus calumnias, del mal. De lo contrario, esto permanece allí humeando sin llama el tiempo que vives. Y aquí él dice en el primer capítulo, en el segundo verso: «según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas»

Uno podría creer que tales personas que han sido elegidas de acuerdo a la voluntad del Padre, y han sido elegidos para la santificación del Espíritu, que son tremendas personas. «Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia. Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación.» ¿Cuántos de aquellos que han renacido de nuevo, tienen un tal temor sobre su vida, así como la palabra de Dios dice aquí?

Y si vemos más adelante; comienza el segundo capítulo así, después de haber escrito a estas tremendas personalidades: «Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones.»

Ellos tenían necesidad de estas exhortaciones, -después de haber renacido de nuevo y haber recibido esta posibilidad. Ellos necesitaban de esta exhortación. «Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.» Así pues, si he tenido en mi vida una conversión verdadera, -y esto es lo que está escrito en el primer verso aquí-, entonces tomaré, cuando escuche la palabra de Dios, una leche adulterada. Y cuando bebes una leche que no es pura, entonces no recibes ninguna posibilidad de crecimiento. Es solo la leche no adulterada la que te da las posibilidades de crecer.

Trond Eriksen

Agradezco a Dios por el tremendo espíritu que obra aquí. Y porque recibimos más conocimiento acerca de Dios. Porque realmente creo, que hay una gran diferencia en el tipo de conocimiento que tienen las personas acerca de Dios. Y si uno lo conociera tal cual es, entonces tendría mayor temor por las faltas ocultas.

Y escuchamos acerca de esta dejadez que puede estar durante años, a pesar que hemos estado sentados aquí. Sin embargo, cuando estamos sentados aquí y escuchamos, y sentimos el celo que arde de los hermanos, entonces es totalmente seguro que proviene de Dios. Solamente quiero leer, esto que ha sido muy bueno para mí y en lo cual a veces reflexiono: Muchos tienen una comprensión o un pensamiento acerca de cómo es en el cielo. Muchos sueñan, y piensan y lo describen, muchos han hecho esto. Con calles de oro y todo eso.

Y esto es cierto, pero no son muchos los que han estado allí. Sin embargo, Juan fue llevado allí, él ascendió en el Espíritu. «Y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.» (Apocalipsis 4,2). «Y del trono salían relámpagos y truenos y voces, y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.» (Apocalipsis 4,5). Esto fue lo primero que él vio cuando ascendió frente al trono allí donde está el punto de partida y el comienzo del trabajo del Espíritu de Dios. De allí salen relámpagos, truenos y voces. ¡Y todo está en contra de todo pecado e inmundicia! Y por esto es tan glorioso en el cielo. Porque hay un aliento constante en contra de toda inmundicia.

En este sentido, no es de extrañar que todas las personas quieran con gusto tener un lugar en el cielo. Sin embargo, ahora escuchamos acerca de cómo podemos tener comunión con Dios, y cómo nuestra vida puede tener entrada al cielo. Entonces tenemos que reconciliarnos con este celo de Dios, ¡para que recibamos el mismo espíritu, el Espíritu Santo! Un tal rugido, como un odio contra el pecado. Y entonces nuestra vida también se purifica.

Y «¿Quién de nosotros morará?», está escrito, «¿con el fuego consumidor?», «¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?» Pues, aquel que quiere dejarse consumir por este fuego y que odia su vida en este mundo, para llegar a la vida eterna, la verdadera vida, ¡la que permanece en todas las circunstancias de la vida!